El coordinador del Comité de Cuenca del Valle de Jovel, Rodrigo Hess Poo, informó que se tiene planeado realizar este año, una serie de “foros de gobernanza ambiental para que todos nos sentemos a la mesa a discutir, analizar y proponer para elaborar un plan común”.
“Necesitamos trabajar en la cuenca bajo un plan común. Tenemos que juntarnos para tener una idea más clara de la verdad sobre la problemática ambiental”, agregó.
En entrevista, dijo que a los foros serán invitados no solo quienes trabajan o conocen sobre el tema ambiental sino diversos ciudadanos, porque es necesario que sea más amplio para que la opinión de todos los involucrados cuente, ya que cada uno se acerca de manera diferente. Hay que sumar todas las visiones para conocer la realidad.
Hess Poo, manifestó que “nos hemos dado cuenta de que hay una serie de opiniones, versiones, propuesta s e interpretaciones diferentes de la problemática, por lo que necesitamos juntarnos todos los que estamos preocupados por el ambiente para ponernos de acuerdo”.
Señaló que a veces cuesta integrar una visión común porque hay desde los que se sirven de los servicios ambientales y no lo reconocen hasta los propietarios de lugares que prestan servicios ambientales a quienes nadie les ayuda en nada.
Remarcó: “Tenemos que hacer un reconocimiento de nuestra relación con el territorio; lo deseable es que rescatemos nuestros ríos, la escénica ambiental, el valle, la producción de hierbas especiales relacionadas con medicinas y o con eventos religiosos”.
Expuso que, el deterioro ambiental en el valle de San Cristóbal es grande; el mayor problema es el impacto de las aguas negras en los ríos, por la pérdida del atractivo visual.
Precisó que el Comité es una asociación mixta entre el Gobierno y la sociedad civil para vigilar y restaurar la cuenca, “es un órgano de conciencia porque no tenemos más instrumentos que ese y pocos recursos que nos asignan la Comisión Nacional del Agua y el ayuntamiento” apuntó.
Abundó: “Con 200 mil o 300 mil pesos al año poco podemos hacer, pero el año pasado se sembraron 200 mil arbolitos en la zona. Eso es un éxito porque cambió la modalidad; en lugar de decirle a los poseedores de bosques que sembraran, ellos tocaron la puerta y pidieron los árboles; lo que pasó es que ya se acabó el bosque y que es necesario restaurar”.
Dijo que por parte de la sociedad civil participan en el Comité, institutos de investigación, asociaciones civiles.
Concluyó que “después de haber destruido a mansalva, tenemos que empezar un lento procesos de reconstrucción”.











