Chiapas no puede perder otra generación de estudiantes sólo porque los maestros se quieren ir a un paro de labores, consideró Olga Luz Espinosa Morales, integrante de la Comisión de Educación y Cultura en el Congreso local, al hacer referencia que en el último plantón de los docentes, los alumnos ya no recuperaron sus actividades académicas.
En su opinión, en esta administración las autoridades educativas están metiendo orden en las acciones que lleva a cabo la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), principalmente en las cadenas de cambio, proceso en el que por muchos años se pidió la constancia sindical, sin ser un documento normativo.
La generación perdida, dijo, hace referencia a los alumnos que durante tantas semanas no recibieron clases y ahora ya no cuentan con los contenidos, competencias y habilidades que marcaba el calendario.
La diputada perredista recordó que durante el 2016, cuando la CNTE llevó un plantón prolongado de labores, contó con el respaldo de la sociedad y la actividad duró más de cuatro meses, pero no se alcanzaron los acuerdos esperados.
Espinosa Morales opinó que un nuevo paro provocaría que otro grupo de estudiantes tenga un daño académico, más cuando los docentes se han pronunciado en contra de las leyes secundarias, las cuales se conocerían en el mes de octubre. La oposición a la Reforma Educativa, por parte de la CNTE, viene desde el 2013.
Aunque existan demandas justas, comentó la legisladora local, lo primero que se tiene que priorizar es la formación de los estudiantes; la suspensión de clases violaría el derecho que tienen a la educación miles de niños, niñas y adolescentes en el estado.
Criticó los casos que se han presentado en la entidad y que están relacionados con que los profesores disidentes en reiteradas ocasiones han querido boicotear las cadenas de cambio, evaluaciones y ascensos de sus mismos colegas pero que no comparten la forma de luchar de la CNTE.
En el sector educativo subrayó que existe una zona de comodidad para los docentes que tienen su plaza u horas base y, como no pueden ascender a más niveles, no buscan actualizarse en los temas más actuales, a pesar de los avances tecnológicos y donde los alumnos tienen la capacidad de refutar los comentarios que emitan los maestros al interior de las clases.
Finalmente, dentro de las protestas del magisterio (particularmente los interinos) se encuentran las relacionadas con el pago de los salarios; los pendientes económicos superan los dos mil 600 millones de pesos.












