Población sorda avanza con rezago en intérpretes

En Chiapas, la comunidad sorda cuenta con mecanismos de atención que han sido incorporados en algunas dependencias públicas, tales como el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez el cual opera un modelo de atención remota que comunica a los usuarios con personal capacitado para realizar trámites en distintas áreas.

Daniel Vázquez García intérprete e instructor de Lengua de Señas Mexicana, estimó que entre el cien mil y doscientas mil personas en la entidad presentan algún grado de discapacidad auditiva.

Esta población enfrenta barreras de comunicación en espacios públicos y privados, a pesar de los recursos tecnológicos disponibles.

Barreras de comunicación

El instructor señaló que la interpretación por videollamada no cubre las necesidades en sectores como la salud pública y el ámbito jurídico. En los hospitales de la capital chiapaneca no hay intérpretes asignados a las diferentes áreas de atención, misma situación ocurre en el sistema judicial.

Ante esta ausencia, las personas sordas asisten a sus citas médicas y legales acompañadas por familiares, estos acompañantes no cuentan con formación en traducción especializada.

Esta práctica puede generar errores en la transmisión de información clínica o legal, según refieren los instructores consultados.

Formación

La formación de un intérprete con dominio de la Lengua de Señas Mexicana requiere un periodo de práctica de cinco a seis años, los instructores locales enfatizan que la enseñanza de esta lengua debe ser dirigida por la comunidad sorda, por ser su lengua materna.

Para los oyentes, se sugiere la incorporación a procesos de certificación basados en estándares oficiales de competencia laboral.

Especialistas han mencionado la necesidad de campañas de información dirigidas a la población general, con el objetivo de que los ciudadanos conozcan los códigos de comunicación utilizados por la comunidad sorda y las formas de interacción que permiten un trato equitativo.