Población

Con base en información generada por el levantamiento del Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se cuenta con un diagnóstico más preciso sobre fenómenos demográficos como la migración y su relación con el desarrollo económico y social del país. La nueva dinámica demográfica en México apunta hacia una estructura poblacional más urbana, menos joven, más educada y con tendencia a permanecer en el país.

El Consejo Nacional de Población recientemente informó que el número de mexicanos que anualmente salía del país hacia Estados Unidos, se redujo a 145 mil de 2005-2010, respecto al quinquenio 1995-1999, cuando se reportaron 240 mil salidas. Sin embargo, la baja del flujo de ciudadanos mexicanos en edad laboral hacia esa nación es un desafío para la generación de empleos de calidad y de mejores condiciones de vida en el país.

A mediados de 2010, la población total del país ascendía a 112.3 millones de personas, de las cuales 48.8 por ciento son hombres y 51.2 por ciento mujeres. Por edades, la población de cero a 14 años representó 29.3 por ciento; la de 15 a 64 años, 64.4 por ciento, y la de 65 y más representó 6.3 por ciento. Esta última estructura por edad creció 46.1 entre los años 2000 y 2010, lo que indica un envejecimiento poblacional.

Además, en 2010 había 55.2 personas en edades no laborales por cada 100 en edades productivas, mientras que este mismo número en el año 2000 ascendía a 64.3 personas.

La transición demográfica que se observa resulta tan desafiante como prometedora y lleva consigo el reto de aprovechar de manera cabal la capacidad productiva de la gente para lograr una economía más dinámica y una sociedad más justa.

Por otra parte, en materia de fecundidad, entre los años 2000 y 2010 la tasa de crecimiento anual de la población ascendió a 1.4 habitantes por cada 100, mientras que entre 1990 y 2000 este indicador se situaba en 1.9, lo cual muestra que el crecimiento de la población es cada vez menor.

Además, la tasa global de fecundidad, es decir, al número de hijos por mujer, se redujo en 14.3 por ciento a lo largo de la década, al pasar de 2.8 en el año 2000 a 2.4 en 2010.