Aunque los cocodrilos y caimanes fueron perseguidos de forma incesante hace un par de décadas en México, hoy estos ejemplares han comenzado a recuperar parte de sus poblaciones gracias a la veda que se activó y a la implementación de políticas públicas para su protección, dijo Ernesto Eduardo Perera Trejo, curador del Museo del Cocodrilo en el Zoológico “Miguel Álvarez del Toro” (ZooMAT).
En entrevista mencionó que la creación de áreas naturales protegidas (ANP) y la educación ambiental, también han permitido que los cocodrilos de pantano, de río y el caimán de anteojos tengan una recuperación paulatina en sus espacios habituales.
La colección de animales en este lugar, que da cabida a especies nativas de Chiapas, se compuso -al inicio- de ejemplares que fueron rescatados o recolectados para enriquecer los espacios de exhibición, con el paso del tiempo comenzaron a reproducirse y ayudaron a repoblar zonas que estaban muy dañadas por la cacería ocurrida entre 1860 y 1940.
Dimensiones
De acuerdo con el curador, es el cocodrilo de río el que puede alcanzar el tamaño más grande con 6.5 metros largo, no obstante, el de pantano llega a medir 3.5 metros de longitud, mientras que los caimanes no pasan de los 250 centímetros.
Por la cantidad de ejemplares que se tiene el ZooMAT, la dinámica ya no se enfoca en la reproducción (aunque sí se hace), más bien las acciones van dirigidas a los rescates de aquellos que enfrentan alguna interacción con los seres humanos. Después de un proceso de análisis los animales se pueden incorporar a esquemas de conservación.
Por distribución, el cocodrilo de río se ubica sobre la zona Costera y Central de Chiapas, lo mismo que el caimán de anteojos, mientras que el de pantano se mueve en la zona Norte (entre los límites de Veracruz y Tabasco).
Logros
A 17 años de la creación del Museo del Cocodrilo, el curador mencionó que se trata de un espacio que difunde el conocimiento que se tiene sobre las tres especies que hay en Chiapas. La idea es transmitir a la población información sobre las características que tienen los ejemplares, de su reproducción, sus hábitos alimenticios, la importancia ecológica y hasta la necesidad de revalorizarlos.
De las especies que hay en Chiapas, el caimán se distingue por ser el cocodrilo más pequeño; en algunas regiones se le conoce como “pululo”. Un dato que se comparte en la ficha técnica que exhibe el ZooMAT, es que esta especie se empezó a reproducir en el recinto desde 1996.
Responsabilidad
Al interior del zoológico el personal tiene el deber de garantizar el bienestar de los cocodrilos, lo cual se enfoca en la alimentación, un espacio adecuado, agua limpia, zonas de sombra y de insolación, además de la limpieza y cuidados clínicos.
Estas especies comienzan a cazar después de los tres o cuatro días de eclosión, se alimentan de pequeños invertebrados, moluscos, crustáceos y, conformen crecen, aumentan el gusto por comer animales de un mayor tamaño.
En vida silvestre estos ejemplares consumen una cantidad elevada de alimentos en relación a su peso, sin embargo, cuando son adultos ingieren comidas en menor proporción al tamaño que tienen; incluso, en temporadas frías los adultos pueden comer hasta una vez cada tres semanas.












