El Comité de Desplazados Forzados Internos Chalchihuitles afirmó que la situación de 35 familias de la comunidad de Cruz Cacanam, municipio de Chalchihuitán, “es cada vez es más difícil, ya que están expuestas al riesgo de la violencia y los ataques continuos de los paramilitares que circulan en los límites territoriales” con el vecino Chenalhó.
Después de que exigieron a las autoridades que apliquen la ley, el organismo, que agrupa a 282 familias desplazadas (mil 237 personas), agregó que estas personas “viven cerca de la frontera territorial” de ambos municipios y se disputan más de 900 hectáreas.
“Queremos que el gobierno aplique la ley, le exigimos justicia y que se detenga a los actores materiales e intelectuales de los robos y daños ocurridos en viviendas”, remarcaron. El pronunciamiento remarca: “Los agresores y caciques del paraje Cruz Cacanam son Hilario Luna López, Víctor Díaz Pérez y Efraín Girón Pérez”.
La agrupación recordó que 45 familias de Cruz Cacanam fueron desplazadas el 18 de octubre de 2017 debido al conflicto de límites que tienen ambos ayuntamientos.
No obstante, “mediante engaños y sin condiciones de seguridad” fue como regresaron, un 4 de octubre de 2018, un promedio de 35 familias. Las restantes, 10 más, siguen fuera de sus comunidades y no tienen la posibilidad de retomar, ante la falta de garantías.
El organismo condicionó su retorno a la detención, desarme y desarticulación de los paramilitares; la reposición de las viviendas dañadas y destruidas; seguridad y acceso a la justicia; “desalojo de los invasores de nuestras tierras y seguridad y/o asistencia humanitaria”.
“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha otorgado medidas cautelares y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación a las autoridades mexicanas, pero no funcionan para nada, ya que sólo tienen intereses personales sin importar el sufrimiento de todas las familias desplazadas; son sordas y omisas en sus responsabilidades”, aseveró el Comité.












