Pobladores no admiten conductas delictivas

Los pobladores de este municipio marcharon en las principales calles de la cabecera municipal para exigir mayor seguridad. Cortesía
Los pobladores de este municipio marcharon en las principales calles de la cabecera municipal para exigir mayor seguridad. Cortesía

Pobladores de Monte Líbano, comunidad del municipio de Ocosingo, marcharon en contra de la inseguridad y exigieron paz. Advirtieron que en caso de no ser así, toda aquella persona que infrinja la ley será castigada según los usos y costumbres, pues ya no permitirán ninguna conducta delictiva.

Mujeres, infancias, en especial hombres, salieron a marchar en contra de la inseguridad que se vive en la región. Al mismo tiempo, solicitaron paz y tranquilidad.

Reiteraron que se le castigaría con base en los usos y costumbres a todo aquel la persona que infrinja la ley a través de los siguientes delitos: cobro de derecho de piso, venta de carros robados, secuestros, asesinatos y tráfico de drogas o personas.

Cabe señalar que dicha movilización se da en un contexto de pronunciamientos y protestas para exigir seguridad en la entidad.

La más visible fue la movilización de miles de personas en Siltepec. Hombres, mujeres y niños se sumaron al llamado y solicitaron que todos los demás municipios que conforman la región Sierra Mariscal también salgan a manifestarse, a fin de que se escuche el clamor de este pueblo.

Los pobladores de este municipio marcharon en las principales calles de la cabecera municipal; dicho territorio fue el centro de reunión para otros habitantes que también buscaban unirse a la protesta, puesto que desde sus comunidades y por el miedo no podían hacerlo.

Además, el Movimiento en Defensa de la Vida y del Territorio (Modevite), presente en 11 municipios, hizo un llamado a todas las comunidades y la sociedad en general a trabajar para erradicar la raíz de la violencia y elegir, como opción de vida, la paz.

Modevite unió su voz a la de las Diócesis de San Cristóbal de Las Casas y Tapachula, así como de la Compañía de Jesús y de muchas otras, que se levantan ante el dolor indignante de la violencia criminal en la que se ha sumergido a diversas comunidades.

“Mantenemos una espiritualidad de la no violencia, nuestra lucha ha sido mantener la armonía de las comunidades y nuestra exigencia se ha manifestado directamente con los responsables de la destrucción de nuestra vida y territorio; creemos rotundamente que la solución no está en las armas”, denunciaron.