Pobladores de comunidades pertenecientes al municipio de Yajalón, que encabeza Juan Manuel Utrilla Constatino, se quejaron sobre la estrategia para contener el Covid-19, ya que lejos de prevenir los contagios están exponiendo a las personas con el cerco sanitario y obligándolos a realizar gastos extra, como en taxis por ejemplo, mismos que están aprovechando esta situación, ya que no están dejando pasar a algunos vehículos particulares a la cabecera al centrarse ahí todos los servicios.
Juana narró a través de sus redes sociales que para seguir con las recomendaciones por el coronavirus, y realizar lo más rápido posible sus actividades, decidió viajar en un vehículo particular con los debidos cuidados, llevando cubrebocas y gel antibacterial.
Sin embargo, al llegar a la caseta (periférico), Tránsito Federal y personal de Protección Ciudadana de Yajalón, entrevistaron al conductor y le pidieron su identificación, “revisó el INE del conductor, le dijo que se esperara y le preguntó a su compañero si nos dejaban pasar y luego volvió a nosotros y dijo que no podíamos pasar”.
Tras bajarse de su vehículo se dirigió una de las personas que se encontraba en la puerta de la caseta, a la que le expuso el motivo de su viaje a la ciudad y que además llevaba un vehículo particular, el cual le respondió agresivo, diciéndole que no la podían dejar pasar y que hiciera fila como los demás.
“Sin más ni más le dije al conductor dejar estacionado el vehículo, pues pensé que son protocolos de seguridad. Entonces de inmediato me dirigí a la gran fila que había”, contó.
Tras estar una hora en la fila, en donde observó que se dejaban pasar de 10 en 10, sin los protocolos, sin la sana distancia, sin cubrebocas, aunado a que ninguna autoridad presente dio alguna instrucción de lo que estaba pasando.
Oportunistas
Por esta situación, quienes aprovecharon el incidente fueron los taxis locales de Yajalón, ya que al no poder acceder con el automóvil particular tenían que hacer uso de las unidades de transporte para acceder al centro del municipio, lo cual representó un gasto extra.
Aunque la inconforme destacó que no está en contra del cerco sanitario, de la revisión, del cuidado de la comunidad, sí lo es en la forma que se están haciendo las cosas: “Estar una hora en la fila, nos expuso más al contagio del virus, además de estar en pleno sol con el riesgo de deshidratación”.












