Desde que arribó a la administración municipal de Chiapilla en el 2015, el alcalde Juan Luis Coutiño Castro no ha realizado las obras de infraestructura que prometió, además de que la inseguridad en la cabecera municipal ha incrementado sin que se tomen las medidas necesarias.
Así lo señalaron habitantes del lugar, al igual que residentes capitalinos que tienen familiares en Chiapilla. Dijeron que en el municipio imperan los asaltos, pero principalmente robos a vehículos, los cuales incrementaron desde la llegada Coutiño Castro al poder.
Prueba de ello fue el linchamiento de tres personas, quienes presuntamente pertenecían a una banda de roba-carro, lo cual únicamente evidenció el hartazgo social de la población ante la ineficacia de la Policía Municipal como del Ayuntamiento, una situación que anteriormente no se veía en la zona.
Previamente al hecho lamentable, Chiapilla y localidades de sus alrededores experimentaron una serie de asaltos y robos de vehículos, las cuales fueron denunciadas ante la autoridad municipal, pero nunca se tomaron investigaciones ni prevenciones correspondientes, señalaron.
Los denunciantes también mencionaron las supuestas construcciones de nuevas propiedades de dicho edil, a quien también conocen bajo el sobrenombre de “El Pozol”, además de presuntamente estar más ocupado en sus negocios que tiene en Comitán que con la administración municipal.
Estos inmuebles podrían observarse casi en la entrada principal del poblado, las cuales antes de su gobierno no existían, y de “la noche a la mañana” han comenzado actividades constructivas dentro de los terrenos.
Los pobladores pidieron la intervención e investigación del Congreso local y de las otras autoridades competentes, para así también evitar el incremento del hartazgo social que se tiene contra el presidente municipal.












