Pobreza extrema, un lastre para la juventud

Pobreza extrema, un lastre para la juventud

Los esfuerzos y discursos gubernamentales para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos no han podido lograr que existan dos “Méxicos” distintos, uno en del norte con muchas oportunidades y otro del sur con múltiples carencias y en la marginación.

Según las estadísticas, hay una brecha en la cobertura educativa y otros rubros en entidades del sur como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, en comparación con las del centro y norte del país.

El presidente del Centro de Investigación y Estudios Sociales, Económicos y de Mercado del Sector Privado (Ciesem), Enrique Vázquez Constantino, dio a conocer que de acuerdo con los estudios y estadísticas, el 77.5 % de los jóvenes chiapanecos sobrevive en la pobreza multidimensional, que es una medición de la pobreza que refleja las múltiples carencias que enfrentan las personas pobres al mismo tiempo en áreas como educación, salud, entre otros.

Chiapas, más jóvenes

Señaló que Chiapas, la joya más joven de México, alberga una población dinámica con una edad media de 24 años, donde la juventud no solo representa el futuro, sino el motor innovador que puede desencadenar un cambio significativo en la entidad, sin embargo, detrás se esconden cifras preocupantes que claman por una acción transformadora y visionaria.

Detalló que además, el 91.8 % de la juventud enfrenta una carencia social, cuyos números son los más altos a nuevo nacional; subrayan la urgencia de una intervención estratégica y proactiva.

Indicó que la clave para desbloquear el potencial de Chiapas y sus jóvenes radica en el fomento de una industria sostenible y es que la creación de empresas industriales sostenibles por empresarios y emprendedores preferentemente chiapanecos no solo generaría empleo, sino que también impulsaría el desarrollo social endógeno tan necesario.

Educación, clave

Reconoció que el sector educativo se erige como un pilar fundamental en este viaje hacia el cambio, aunque las estadísticas revelan brechas significativas en la cobertura educativa entre Chiapas y otras entidades, pero esto no debe considerarse como un obstáculo insuperable.

“Los jóvenes deben aprender no solo a recibir recursos, sino a invertirlos sabiamente en su presente y futuro. Este conocimiento financiero puede ser la clave para empoderar a los jóvenes chiapanecos a tomar decisiones informadas y estratégicas”, abundó.

Mencionó además que la juventud de Chiapas no solo representa el futuro, sino la fuerza disruptiva que puede llevar a la entidad hacia un desarrollo sostenible y equitativo.