Luego de los hechos violentos que ocurrieron en meses pasados y los aislados recientes en la Sierra de Chiapas, el regreso a clases de manera presencial en escuelas de nivel básico y medio superior ha sido lento.
Lo anterior debido a que desde principios de septiembre, cinco mil maestros de aproximadamente tres mil centros educativos de los municipios de Frontera Comalapa, Mazapa de Madero, Amatenango de la Frontera, Motozintla, Siltepec, La Grandeza y El Porvenir, suspendieron clases ante la falta de seguridad.
Integrantes del Comité Estatal de la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes por temor pidieron la omisión de sus nombres, dieron a conocer que se estima que un 60 % de las escuelas han reiniciado labores de manera intermitente, es decir, solo algunos días a la semana y los otros con tareas y lecturas.
Señalaron que por las condiciones de inseguridad en algunas escuelas los niños llegan a clases una o dos veces por semana, y cuando se registran algunos incidentes de violencia se suspenden nuevamente las actividades en las aulas.
Comentaron que esta determinación se ha tomado en coordinación con los padres de familia, pues buscan proteger la integridad de la comunidad estudiantil y de los maestros.
Detallaron que el 40 % de las instituciones trabaja a distancia a través de plataformas virtuales, siempre que haya luz e internet, lo cual ha sido una de las afectaciones que se presentan derivado de la inseguridad.












