El presidente de los Industriales de la Masa y la Tortilla Somos Chiapas, José Ramón Salazar Ballinas, aseguró que en nada les beneficia la reducción del precio del gas licuado del petróleo, toda vez que lo que eleva el costo del kilo de tortilla es la harina.
Cabe aclarar que de acuerdo a las autoridades hacendarías, esta medida en la reducción del precio del gas será temporal, pues solo estará vigente el resto del 2016, “en la medida en que los precios internacionales se mantengan en los niveles actuales”.
Para 2017, Hacienda planea liberar los precios del gas LP a partir del 1 de enero de 2017, acotó Salazar Ballinas.
Agregó que el porcentaje del gas que se utiliza dentro del precio de la tortilla realmente es mínimo, lo considerable es el costo de la harina y la energía eléctrica.
“Si sumamos que a principios de año el gas había subido y simplemente llegó a los estándares normales en que venía el precio del gas, entonces la tortilla no se va a mover; el incremento de gasolina que hubo a inicios del mes impactó en el gasto de los fletes, lo que es un efecto a la inversa”.
Este sector maneja sus precios, principalmente, de acuerdo al costo de la harina y en México hay sólo dos o tres grandes empresas que producen harina de maíz. Lo curioso es que cuando baja el precio del grano del maíz resulta que el precio de la harina se queda prácticamente estático o con una pequeña reducción.
Regulación
Esta situación debería ser revisada por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) ya que los precios son cada vez más elevados.
Salazar Balinas señaló que el precio promedio de la tortilla en Tuxtla Gutiérrez está entre 13, 14 y hasta 15 pesos, dependiendo el lugar y la zona. Agregó que las tortillerías están obligadas a exhibir sus precios al publico en general del kilogramo de tortilla.












