En este 2020 todas las fechas festivas de la primera mitad del año se han visto opacadas por la grave crisis sanitaria y económica que prevalece, y el Día del Padre -que generalmente se celebra el tercer domingo de junio- no será la excepción; sin embargo, don José Vera Méndez, de 78 años y padre 17 hijos, considera que esta festividad nunca será tan significativa como un 10 de mayo en Chiapas y en México.
De acuerdo a su experiencia personal, en ocasiones la vida suele ser un tanto cruda en cuanto a las relaciones entre padres e hijos, ya que “en las familias las madres son más apreciadas, pero esto también es justificado por todo lo que representa una figura materna”.
De carácter recio pero sonriente y de buen humor para su edad, con una grave fractura que le impide desplazarse con normalidad, asegura que continúa caminando por la vida con la mejor cara posible, ya que tras haber engendrado 17 hijos, no ha logrado entablar una relación con la mayoría de ellos. Sabe del Día del Padre, pero considera que para su persona no representa una fecha especial.
Relata que fueron 14 hijos de su primer matrimonio donde permaneció por más de 40 años, sacó adelante a su familia siempre laborando como empleado en el ramo del reparto en Chiapas, “fui padre cuando tenía 18 años de edad, ser padre por primera vez es algo especial, representa una felicidad que no se repite”.
Consideró que la paternidad para los hombres representa un buen motivo pasa salir adelante, trabajar más, construir sueños e ilusiones, pero también representa una gran responsabilidad de por vida.
“Es cierto, antes la vida era más fácil, había más trabajo, el dinero rendía más, las metas eran diferentes, el hombre se centraba en mejorar siempre el hogar, trabajar, sostener la familia, educar a los hijos, enseñar buenos modales con las personas mayores, es algo que actualmente se ha perdido”, precisó.
Uno de los episodios más tristes y amargos de su vida fue el haber padecido la muerte de sus tres primeras hijas por diferentes motivos; los once que le sobrevivieron han perdido todo el contacto con su persona, por lo que el abandono a los padres es una realidad muy palpable.
José recuerda que lleva más de 20 años sin saber de ellos, a pesar de que viven en la misma ciudad Tuxtla Gutiérrez no lo buscan, no lo han frecuentado en todos estos años, a pesar de que el esfuerzo que realizó para sacarlos adelante por más de 30 años.
Tal ha sido el distanciamiento que, al paso del tiempo, ha comenzado a creer que nunca las volverá a ver, ya que todas son mujeres.
“No me buscan, también yo les he perdido la pista, no hemos estado juntos, así han sido las cosas; es cierto que las madres hacen mucho por los hijos, pero también los padres se esfuerzan por ellos”, manifestó.
Desde su perspectiva, el Día del Padre nunca ha sido una celebración similar a la del 10 de mayo, ya que a pesar de lo que se pueda creer, la realidad es que la figura de la familia en México y Chiapas es la madre, lo cual no es para menos.
Reconoció de acuerdo a su papel de padre y jefe de dos familias que ha formado en sus años de vida, las madres son las que reciben una carga más pesada respecto a la crianza de los hijos, “son ellas las que dan más por los hijos, por ello el papel de un padre, se podría decir, se califica respecto las acciones que realiza, si está cerca de ellos, si provee los alimentos, también de acuerdo a su conducta dentro del hogar”.
Sin embargo, están los casos en donde son los padres quienes se encargan de la familia, ya sea por la muerte de la madre o el abandono de la misma del hogar, donde ellos (papás) son quienes se encargan de velar por los hijos.
Datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) señalan que en nuestro país existen alrededor de 800 mil padres solteros, muchos lo hicieron en edades tempranas, lo cual implicó mayor responsabilidad ante la ausencia de la figura materna.
Don José platica que en su caso fue literalmente “olvidado” por su primera familia, a pesar de los esfuerzos que realizó por muchos años; “ahora mis primeras hijas no me hablan, no me han buscado en todos estos años. La vida es así, los hijos se casan, se olvidan de todo, hasta de los padres”.
A pesar de este duro golpe, la vida le ha dado la oportunidad de formar un nuevo hogar, el cual comenzó cuando ya rebasaba los 50 años de edad.
Actualmente vive con sus tres hijos, de nombres Verónica, Liliana, Alejandro, y con sus dos nietas, Sofía y Yasmín, con los que convive el mayor tiempo posible.
Hoy es pensionado y recibe mil pesos mensuales, con lo que sobrevive, pero dice estar contento, ya que junto a sus hijos y esposa ha logrado formar una familia unida, con deseos de salir adelante a pesar de las adversidades, “porque todo es más fácil en familia, todos nos apoyamos, aunque no haya mucho, pero estamos juntos”.
Al cuestionarle sobre su primera familia y la postura que tiene sobre su persona, remarcó: “No me arrepiento de haber dado todo, eran tiempos mejores, sin duda, pero un padre que lo ha dado con el corazón no se arrepiente, aunque el pago no sea el mismo”.
Para este domingo que se celebra el Día del Padre en México, comentó que quizá no haya una celebración, no haya banquete en casa, pero se sabe feliz porque ha probado el amargo sabor de la indiferencia, por un lado, pero también del cariño incondicional de su segunda familia, que es lo motiva a salir a ganarse el pan de cada día a pesar de su condición y edad.












