Aunque por muchos años los murciélagos han sido estigmatizados y asociados como transmisores de enfermedades mortales, Óscar Adrián Aguado Tondopó, de la Dirección de Áreas Naturales y Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), mencionó que es muy poco probable que estos ejemplares ataquen a los humanos, debido a que las personas no forman parte de la cadena alimenticia, aunque una mordedura sí puede transmitir la rabia.
Se trata de animales, dijo, que tienen un comportamiento nocturno; algunos se abastecen de insectos, polen, miel, y en México hay tres especies que se alimentan de sangre.
El conocido “vampiro común” es el ejemplar que ha reportado incidencias en el ganado; no obstante, muchas de estas circunstancias se asocian a que son las propias personas las que han llevado sus viviendas hasta los sitios donde habitan los murciélagos.
Discusión nacional
En el país se encuentra un tema que ha llamado la atención de los medios de comunicación, después de que las autoridades sanitarias a nivel federal informaran de una presunta transmisión de rabia en menores a causa de la mordedura de murciélagos; falta que las muestras de laboratorio determinen qué pasó.
Sobre esto, el especialista comentó que dicho virus puede ser transmitido también por otros animales silvestres, sin embargo, el “vampiro común” puede transmitir varias patologías pero lo más común es que sea hacia otros animales; es un raro -mencionó- que estos bichos tengan incidencias con las personas.
Además de algunos murciélagos, también el tlacuache, los zorrillos y los mapaches son reservorios del virus de la rabia, es decir, si ocurre algún percance, la persona que haya sido mordida tiene una probabilidad alta de enfermar.
El especialista comentó que en muchos casos cuando ocurre una mordedura, no siempre el virus de la rabia actúa de forma inmediata; en algunos casos, comentó, pueden pasar meses o hasta años antes de que se desarrolle el patógeno.
En el estado, refirió, no han tenido conocimiento de que se hayan presentado ataques de murciélagos a humanos y tampoco transmisión de la rabia. En su opinión, es más probable que sea un perro u otro animal el que provoque en las personas dicho padecimiento.












