Hace 20 años pobladores del municipio de Ocozocoautla de Espinosa comenzaron a construir y a fundar la colonia El Porvenir, luego de hacer la compra de lotes (en aquel entonces) a Mario Jiménez, aseguró que se trataban de tierras que fueron donadas y que, según los habitantes, se encuentran en la legalidad.
No obstante, desde hace unos meses están recibiendo una serie de notificaciones para que abandonen las viviendas; estos escritos fueron calificados como hostigamiento y hasta como amenazas por parte de los quejosos.
De acuerdo a la información, existe la advertencia, en la colonia El Porvenir, que el próximo 24 de mayo a las 9:00 horas se efectuará un desalojo a los pobladores que han construido en 453 lotes, se espera la intervención de los elementos de la policía, debido a que apareció un supuesto dueño. Los quejosos aseguran que no pertenecen a ninguna organización social.
Inconformidad
Ramón de Jesús Tomacini y Valle, habitante de la colonia El Porvenir y quien habló a nombre de las personas afectadas, aseguró que cuentan con la documentación necesaria que acredita que, desde 1994, les dieron la posesión del terreno que, originalmente, pertenecía a Ernestina Salgado Mancilla.
El lugar está habitando por personas de escasos recursos, que laboran en oficios de albañilería, son choferes de mototaxi o, en el mejor de los casos, trabajan en empresas avícolas instaladas en la zona.
La colonia está urbanizada y cuenta con agua potable, energía eléctrica, además de otros servicios públicos. De acuerdo con lo mencionado, las tierras fueron donadas a un grupo de 480 pobladores, hace más de dos décadas.
Incertidumbre
Los pobladores, tras las amenazas que han recibido, coincidieron en que están en la disposición de comprar -a quien acredite que es propietario del lugar- pero con precios justos; los lotes (en promedio tienen una medida de 10 por 20 metros). Les piden 150 mil pesos, pero dicha cantidad es impagable para ellos.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han atendido el problema, más allá de fungir como mediadores, los habitantes calificaron que los representantes del gobierno parecen agentes de ventas.
Por ello, piden a los funcionarios a que soliciten toda la documentación que pueda ser válida para que, en un futuro próximo, tengan la certeza que las tierras donde tienen cimentadas sus viviendas (las cuales cuentan con lo básico) es de ellos y así, no heredar problemas.
Uno de los habitantes expresó que: “si lo debemos -las tierras- que nos saquen, pero si no lo debemos, yo tengo la seguridad de que no habrá desalojo”.
Defensa
En la documentación que mostraron los habitantes y que, una parte se remonta al 2011, pidieron al gobierno en turno que el problema se atendiera, porque desde entonces ya se hablaba de un desalojo.
Califican la orden de desalojo como un acto incoherente e infundado, porque existen expedientes (045/2000) que ya fueron juzgados y está una sentencia que favorece a los colonos.
Testimonio
En el lugar existen personas de la tercera edad y hasta quienes padecen diabetes; como ejemplo, Luz de María Velázquez Rodríguez, de 65 años, es una mujer sola y su vivienda la edificó con mucho esfuerzo; no tiene como vivir y apenas genera ingresos cuando le piden que lave o planche ropa.
Está sola y sin un trabajo estable, no tiene seguridad social.
Su familia está separada, pide a la autoridad que no le quiten su vivienda. Sufre de la presión, hace 23 años llegó al lugar. No tiene hacia donde moverse y, en caso de que los retiren del lugar, dijo, se irá a vivir debajo de un árbol.
Su casa cuenta con lo mínimo; la división de los espacios los ha hecho con colchas y algunas cortinas; las paredes, con láminas y la instalación de la energía eléctrica está hecha de una forma inadecuada.
Los habitantes de la colonia El Porvenir, ubicada en el municipio de Ocozocoautla, esperan que no se haga efectivo el desalojo anunciado para el 24 de mayo; y están dispuestos a comprar a un precio considerable (hoy son posesionarios de las tierras), pero no con cantidades que sean impagables, considerando que se trata de personas de escasos recursos.












