Para que la reducción de la jornada laboral se implemente de manera eficaz debe ir acompañada de programas de apoyo importantes, fiscales, sobre todo, para incentivar a las Mipymes, también con créditos blandos para que los patrones implementen capacitación y nuevos controles digitales.
El consultor fiscal y patrimonial, Néstor Gabriel López, comentó que la reforma por la que se reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas de forma gradual hasta el 2030, establece que todas las empresas deberán establecer controles digitales para el registro de horas trabajadas por cada empleado.
Complicaciones
Esto sin duda se complicará para las micro, pequeñas y medianas y empresas (Mipymes), que forman más del 98 por cierto de las unidades económicas en la entidad, y que generalmente carecen de financiamiento, capacitación y publicidad.
“Tienen que establecer controles, quizá con un grado de comprensión menor o de facilidades menores, porque no están en el mismo ambiente o nivel que tienen las grandes empresas”.
Sin duda esto representará otro costo, además del laboral que es directamente proporcional a las horas, por capacitación y otro por implementación de controles, que deben pasar por sistemas de auditoría que a la postre van a ser parte de la documentación laboral cuando lo solicite la autoridad respectiva.
Panorama
Viene un riesgo de cumplimiento, además de que se vislumbra el riesgo de una productividad menor, mayor informalidad, inflación y competencia desigual.
“Vienen estos riesgos legales y de cumplimiento porque pueden haber sanciones al respecto y una gran distracción de las actividades productivas por tratar de cumplir”.
Si ya se dice que el régimen de cumplimiento en México es tan basto, que muchos empresarios prefieren irse a la informalidad, sumando un riesgo incluso delictivo por parecer una defraudación fiscal.











