El lastre de la baja adopción tecnológica y sistemas de automatización en las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), será un impedimento para el aterrizaje efectivo de los estatutos establecidos en la reforma para la reducción de la jornada laboral.
Néstor Gabriel López, consultor fiscal, indicó que la reducción será gradual, por lo tanto, el efecto en las micro, pequeñas y medianas empresas será similar, porque a la par tendrán que reajustar los controles internos, pero lo que sí tendrá un efecto inmediato será la reducción de las horas extras.
Afectaciones
Lo cierto es que las Mipymes generan casi siete de 10 empleos en el país y representan más de 99 % de las unidades empresariales, por lo que serán las que menos probabilidad tengan de mantener su plantilla de trabajadores.
Probablemente algunas decidan pasar a la informalidad, que ya de por sí es alta; en Chiapas impacta a tres de cuatro personas, pero a nivel nacional es de una de cada dos, pero eso traería mayores problemas con las autoridades.
Reiteró que lo que más se pondrá en riesgo con la reducción de la jornada laboral es el mantenimiento de la plantilla de trabajadores porque incrementarán los costos de producción y los costos finales de los servicios y productos.
Habrá dos opciones, sobre todo en el sector industrial, o tecnifican sus procesos y dejan de contratar a personas con sus respectivas indemnizaciones o contratan a más trabajadores, sea como sea, sus costos subirán.
Además, hay que considerar que muy probablemente los trabajadores no se tomen un mayor descanso ante menos horas de trabajo y busquen un empleo adicional, ante nuevas opciones que han surgido como chofer de transporte de plataforma, repartidor u otras, sobre todo en ciudades donde los ingresos actuales no alcanzan.











