Polaco atraviesa América en bicicleta

Polaco atraviesa América en bicicleta

Krzysztof Chmielewski comenzó su propia travesía, pretende atravesar el continente americano en bicicleta. Inició en New York en abril del año pasado, siguió la ruta hacia Chicago, luego a Canadá y Alaska, de ahí bajó por lo estados americanos de la costa Oeste; a México ingresó por Nogales, Sonora, y ayer pasó por Tuxtla Gutiérrez.

Más que reflejar cansancio su rostro se nota sonriente, de tez blanca, delgado, cabello largo y rubio, con una barba un tanto singular (estilo chivo); junto a él aguarda su bicicleta, su compañera de viaje que carga con un mini remolque donde trae consigo herramientas útiles.

“Aquí en la capital (Tuxtla) tengo un amigo que me ha invitado a su casa, es una solución tranquila. En otras ciudades yo busco una universidad u otros sitios, con permiso, para poder pasar una noche y ahí construyo mi tienda”, señaló el polaco aventurero con su parco e interrumpido español.

Únicamente carga reserva de alimentos, ropa, herramientas para su bicicleta, agua, un equipo celular con el que pretende grabar todo su viaje, a pesar de ello le sobra un espacio para llevar consigo a otra persona, aunque asegura sería mucho peso para andar.

A sus 37 años ha conocido países de Europa, Asia, África y América, dentro de su top tres de países favoritos (hasta ahora) están: Gambia, México y Canadá; sitios de los que dijo haberse prácticamente enamorado.

“Vengo de Polonia y conozco 51 países, tengo un casa en Escocia; para el próximo año pretendo conocer un poquito más de África y Asia, para después volver a Polonia a ver a mi familia. Lo más difícil para mí han sido los animales (de América) que no existen en Europa, son animales peligrosos”, abundó.

Krzysztof se sorprendió de la existencia de animales tan pequeños pero sumamente letales, tal es el caso de escorpiones, alacranes, serpientes y otros más grandes como los cocodrilos, pues dijo que en Polonia no existen serpientes ni esta clase de insectos.

Durante su travesía mencionó haberse maravillado con los distintos paisajes de los diferentes países; por las noches acampa en su tienda junto a su compañera de viaje y se adentra en la vida nocturna de América.

“No conozco cómo poder evadirlos (animales), hablo siete lenguas diferentes pero esto no me ayuda con serpientes, qué puedo hacer, ‘cálmate amigo’ no puedo decir porque no me entienden, creo que ese es mi mayor problema. Una vez vi a una serpiente de tres metros querer pasar la carretera, pero fue aplastada por un carro”, puntualizó.

Hasta el momento el sitio que más le gustó en México fue Puerto Escondido, Oaxaca, además de Huatulco.

El país le ha regalado exquisiteces como los tacos, burritos y una cerveza con dos equis, que según este polaco son la combinación perfecta.

Estima que le llevará un año más arribar hasta Argentina, su última parada en el mapa, luego viajará a otros continentes; con el paso del tiempo y trabajo piensa volver a Mexico para terminarlo de conocer, porque comentó que nuestro país es muy diverso como para conocerlo en una sola parada.

“La gente que no tenga mucho dinero y quiera viajar se puede hacer; no es tan importante tener tanto porque puede ser gratis. Mi mensaje es que mañana tú puedes hacerlo como yo, no se cómo poder pasar un océano (con bicicleta), pero entre países conectados hay tierra y puedes pasar con una bicicleta”, finalizó.