Polémica por fianza de 500 mdp para evento en Izapa

"Rafael Espinosa * CP. Medio millón de pesos convirtió en una polémica el evento de la zona arqueológica de Izapa, entre el patronato y el titular del INAH, Emiliano Gallaga Murrieta.

El patronato denunció recientemente que Gallaga Murrieta le pide 500 mil pesos para realizar el evento y que además muestra desinterés por la ceremonia cultural del 21 de diciembre.



CNAJ

Por su parte, Emiliano Gallaga explicó que el medio millón de pesos es una fianza ordenada por la Coordinación Nacional de Asuntos Jurídicos (CNAJ) de la Ciudad de México.

""La fianza, los procedimientos y las respuestas de las autorizaciones, no los determino yo; sólo obedezco órdenes de México"", sostuvo.

Esta fianza es una garantía para resarcir los daños que pudieran sufrir las zonas arqueológicas, por si alguien pinta o destruye las estelas, por ejemplo. Si nada le pasa, el dinero es devuelto.

Ella, la CNAJ, es la que establece si se otorgan permisos para video grabaciones, para uso de imagen, para reproducciones y para uso del sitio.



Solicitud

Y es que el permiso del patronato solicita hacer el evento dentro de las zonas arqueológicas, pernoctar dentro de ellas, y eso por ley en ningún lado a nivel nacional está permitido, ni en Teotihuacan; inclusive él (patronato) pretendía cobrar el acceso, dijo.

""Al INAH le compete vigilar el patrimonio cultural"", argumentó.

Muchos de los eventos se pueden autorizar pero se solicitan con tiempo, como lo hicieron los del ballet Bonampak, la ceremonia de Fuego Nuevo, temascales, conferencias, visitas; sin embargo, el patronato de Izapa no vino antes de los diez días reglamentarios pese a que tenía conocimiento anticipado.



Alternativa

""Abrir más temprano es posible, eso se puede platicar, pero no hay solicitud"", advirtió.

Las zonas arqueológicas de Izapa son del Estado mexicano, pero los terrenos donde están son propiedad privada. Sólo la administración del patrimonio cultural es del INAH, comentó.

Es decir, si el dueño dice que no entre la gente durante la noche, éste está en todo su derecho, puede llamar a la policía para proteger su propiedad; por eso el INAH trabaja con los dueños de estas zonas abiertas para la difusión y la protección del patrimonio cultural, finalizó.

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