Policía auxiliar exige incremento salarial

Policía auxiliar exige incremento salarial

Ante el incumplimiento del pago del incremento salarial, elementos de la Policía Auxiliar de Tapachula pidieron la intervención del gobernador Rutilio Escandón Cadenas.

Estos también se quejaron del pésimo servicio médico que les otorgan a ellos y sus familias para lo cual hacen aportaciones a un fideicomiso, hostigamiento y presuntos actos de corrupción de mandos de esa corporación.

En un plantón, los agentes dijeron que la titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Participación Ciudadana (SSPyPC), Gabriela Zepeda Soto, se había comprometido que el incremento salarial les llegaría desde la segunda quincena de enero y hasta ahora no ha ocurrido.

Por ello, insistieron en pedir que les cumplan, sobre todo cuando los obligan a cubrir turnos foráneos y no se les pagan viáticos, sino que todos los gastos tienen que salir del propio salario.

Al respecto, el agente Apolonio Ramiro Salas Barrios sostuvo que los casi tres mil pesos de salario no les alcanza y por ello “esperamos el incremento que nos hace mucha falta”.

“Cuando nos llaman para el control y confianza para saber si nos hemos enriquecido ilícitamente, nosotros tenemos que pagar nuestros pasajes, hospedaje y alimentación del viaje a Tuxtla Gutiérrez y lo mismo ocurre cuando nos envían de comisión”, señaló.

El 50% sin apoyo

De acuerdo con los inconformes, el 50 por ciento del personal de la Policía Auxiliar no ha recibido el incremento salarial, considerando que los mandos hicieron las listas de sus gentes más allegadas a quienes ya les llegó el apoyo.

Aparte de ello, mencionó que tanto él como otros de sus compañeros han sido amenazados con suspenderlos por protestar para que les den el incremento salarial, algo que “por derecho nos corresponde”.

El incremento ofrecido al salario fue de mil 800 pesos mensuales, lo cual será de gran ayuda para ellos.

Por su parte, Selina Morales, esposa de uno de los policías, dijo que con el dinero que ganan no pueden cubrir todos los gastos y “cuando tienen que salir foráneos, no nos alcanza ni para pagar la renta”.

Por último, denunció el pésimo servicio médico, ya que no existen medicamentos. “No tienen ni un paracetamol y se les descuenta para aportar al fideicomiso”.