El nuevo polígono del Parque Nacional Cañón del Sumidero no pone en riesgo a esta belleza natural, sostuvo Joaquín Zebadúa Alva, director regional de la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas (Conanp) al tiempo de comentar que la dependencia es de “puertas abiertas”.
Entrevistado en el marco del Taller para la Estrategia de Restauración Funcional y Productiva del Paisaje para Chiapas, en la Unicach, junto a organismos internacionales, Zebadúa explicó que el parque nacional tiene poco más de 20 mil hectáreas, donde se desarrollan proyectos de conservación con fondos internacionales y monitoreo permanente de flora y fauna en su interior.
El director regional de la Frontera Sur, Istmo y Pacífico Sur de Conanp, explicó que los estudios que comenzaron en 2007 y concluyeron en 2012, revelaron que esas colonias “históricas” asentadas en la zona de amortiguamiento del Cañón, deben ser desincorporadas mediante un proceso sólido junto a Indabin y Corett.
“La problemática identificada es la modificación irreversible de la vocación natural del sitio por la presencia de colonias que históricamente se asentaron ahí”, previo a 2003, cuando la dependencia se hizo cargo del parque nacional.
En sus linderos se han asentado 91 colonias; 69 del lado de Tuxtla Gutiérrez y 22 en Chiapa de Corzo.
Ante ello, Conanp estableció una ruta hacia la desincorporación de esa superficie e incorporación de una superficie con mayor valor ecológico, ambiental, ecosistémico que permitiera conectar al Cañón del Sumidero, Villa Allende, La Pera y hacer un corredor hacia la Reserva El Ocote.
Ahora, el polígono del decreto presidencial que crea el Parque Nacional del Cañón del Sumidero tendrá una ganancia neta de mil 100 hectáreas: se desincorporan 2 mil 900 hectáreas al tiempo de incorporar 4 mil hectáreas más.
“La ‘linea’ está puesta desde el 2003, desde que Conanp está a cargo del parque nacional. Las colonias históricas son Las Granjas, Kilómetro 4, y otras más, que ya tienen servicios urbanos y sería absurdo y fuera de la realidad pensar en desalojarlas”, apuntó.
Sin embargo, afirmó categórico: “tienen que ser esas y ninguna más: lo tenemos claro en un análisis multicriterio: las invasiones que hemos tenido de 2013 a la fecha, las tenemos perfectamente identificadas. Están alrededor del acceso al parque, otras por el área de Vida Mejor; para estas invasiones no hay ningún escenario posible, ni legal, ni normativo, ni técnico, de ninguna manera, ni de acuerdo interinstitucional, ningún escenario posible que permita su regularización”, afirmó.
“Ese es el parteaguas: una cosa son las colonias históricas anteriores a que la Conanp tomara la administración del parque y donde vamos a hacer esta desincorporación e incorporación de otros terrenos y, otra cosa, son estas invasiones, donde hay casos de gente que legítimamente está buscando vivienda, pero en la mayor parte de los casos, de ‘vivales’ que están tratando de hacer negocios con las invasiones”, expresó.
El “corredor” biológico Cañón-Villa Allende-La Pera-El Ocote, está garantizado y fuera de peligro, como el cambio de uso de suelo y las invasiones, sobre todo por la presencia de organismos internacionales que aplican proyectos vinculados al cambio climático, gobernanza de los servicios ecosistémicos, resilencia y producción alternativa de riqueza a partir de los recursos naturales.
El “Cañón del Sumidero es mucho más que los miradores y el río: selva baja caducifolia y selva mediana hacia el corredor que están perfectamente funcionando y que son reguladores climáticos y que no tienen ninguna amenaza”, concluyó.











