La jefa del Departamento de Género de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), María Enriqueta Burelo Melgar, sostuvo que en una ciudad diversa como Tuxtla Gutiérrez, deben diseñarse políticas públicas especiales para atender a las mujeres en su contexto integral, no de forma aislada y menos con tintes político-clientelares.
En entrevista, la especialista señaló que las mujeres deben exigir su canasta básica alimentaria porque tienen necesidad de llevar alimentos a sus hogares, pero nadie las puede “obligar a ir a una marcha”, apuntó.
Burelo Melgar sostuvo que “estamos viviendo una nueva etapa para hacer política con otro estilo, se debe crear otro modelo de hacer política, especialmente para Tuxtla y especialmente para las mujeres”.
Los abuelitos
Enriqueta Burelo señaló que hoy en día es común ver a adultos mayores, abuelitas y abuelitos, que viven solos en sus casas, en el abandono familiar, por los cuales urge crear grupos de autoayuda, de atención especial a este segmento de la población.
“Tenemos una población adulta con muchas necesidades. Antes la edad promedio era de 70 años, con el avance de las técnicas médicas y de una mejor calidad de vida, la gente vive hasta los 80 años”, añadió.
“Es una población que hay que atender. Hay mucho abandono por parte de los hijos: si recorres muchas colonias, verás a abuelitos viviendo solos, que se pueden morir y nadie se entera”, lamentó.
Burelo sostuvo que se debe utilizar esa experiencia, la riqueza del adulto mayor: antes era el jefe de la tribu, los patriarcas, se les reconocía su sabiduría y hoy, son menospreciados. Debemos utilizar toda esa experiencia de los jubilados, para que se sientan útiles, que puedan aportar algo”.
“Ellos ya tienen una pensión, algunos podrían estar en condición de hacer un trabajo voluntario. Tienen la seguridad económica y podrían aportar un trabajo voluntario, pero no hay nadie involucrándolos actualmente”, reconoció.
Cabeza visible del Grupo Amplio de Mujeres (GAM), de la Red para la Paridad Efectiva en Chiapas (Repare) y conductora del programa de televisión Zona G, Enriqueta Burelo Melgar clarificó su postura en torno a las políticas públicas necesarias y urgentes para las mujeres tuxtlecas “y de todas las que viven en la ciudad”.
“Debe haber una política económica, desde bajar recursos, vía microcréditos hasta el acompañamiento técnico para que estas inversiones sociales impacten positivamente”, apuntó.
Habló de una política de salud: “las mujeres luchan contra el cáncer de mama, el cáncer cervicouterino y ahora ya padecemos de infartos (cuando era cuestión de hombres) con una tasa que va creciendo”, refirió.
La mayoría de mujeres no tienen seguridad social: hacer que estas mujeres creen su sistema de seguridad social, a través del ahorro, de un fideicomiso que ellas mismas administren, es una redefinición y acto de justicia, del gobierno hacia las mujeres.
En Tuxtla se concentran las estudiantes con necesidades de becas escolares, de transporte y alimentarios que urge atender; y tenemos el tema de la seguridad pública: hay lugares que son peligros latentes para las mujeres por falta de luz y vigilancia.
“Son muchas necesidades (reconoció) pero si todos trabajamos en conjunto, entre instancias y órdenes de gobierno, se puede lograr mucho”, destacó.
“Pero debe haber una exigencia auténtica de las mujeres y que no dependan solamente de gobierno: debe lograrse el empoderamiento real, que ellas mismas generen sus propios espacios, sus propios recursos y el gobierno solamente les brinde la plataforma”, concluyó.











