"Marco González * CP. El paso de ilegales por la Frontera Sur de México es un negocio de unos 3 mil 500 millones de dólares al ano. Chiapas es el paso obligado de cuando menos el 85 por ciento de ellos. A ello se debe los excesos cometidos por las autoridades con los inmigrantes centroamericanos -principalmente- que buscan llegar a Estados Unidos (EU).
Un gran porcentaje de ese dinero ilícito lo distribuyen las organizaciones delictuosas entre las personas encargadas de combatir ese ilícito. Por ello no es raro que aparezcan fortunas de la noche a la manana en muchas localidades del estado, principalmente en los 19 municipios fronterizos. Muchos de estos capitales están íntimamente ligados al flujo migratorio ilegal y otras actividades ilícitas.
Esas son las conclusiones preliminares de un estudio sobre la Frontera Sur que realizó el Colegio de México en colaboración con la Secretaría de Gobernación y el Congreso de la Unión. Por ello, seguramente, la titular del Instituto Nacional de Migración (INM), Cecilia Romero, reconoció los ""excesos"" de algunas autoridades.
Para el doctor Arturo Carrasco Bretón, el flujo de ilegales en la Frontera Sur y los recursos que ""distribuyen"" los polleros (traficantes de personas) para tener un paso terso y sin sobresaltos, es algo que debe investigarse. Así como también la alta migración de chiapanecos. Esos son temas que no deben ser soslayados porque es un asunto de seguridad nacional, asegura el maestro universitario y director de la empresa consultora SD Myers.
Por su parte Sergio Aguayo, especialista del Colegio de México, dice que sólo hasta ahora, ante la presión de los EU, las autoridades mexicanas intentan bosquejar una política migratoria en la Frontera Sur. En tanto el flujo de ilegales (ya sean centro y sudamericano, asiáticos y de otros confines del mundo), se incrementa generándose un problema de seguridad nacional.
Chiapas con sus 658.5 kilómetros de línea divisoria con Guatemala, lo cual representa el 58 por ciento de la Frontera Sur, es utilizada para que cientos de miles de ilegales busquen llegar a EU. No todos los centroamericanos tienen por meta llegar a la Unión Americana.
Para la Doctora Dora Ramos, especialista del Colegio de la Frontera Sur Tapachula, senala que el 70 por ciento de la población que cruza la frontera entre Guatemala y Chiapas, nada más hacen eso: cruzar. Es decir, llega a México, compra cosas y se regresa a su país. En algunos otros casos también vienen a vender sus cosas. Otros más vienen a trabajar aquí cinco o más días y se regresan.
Polleros, el peligro
En Chiapas, a decir de las propias autoridades del INM, operan alrededor de unas 90 bandas de polleros en el Soconusco. Producto de estas mafias y funcionarios corruptos se pisotean los derechos humanos de los ilegales y los han atracado con premeditación, alevosía y ventaja.
Entre más complicado sea el paso de ilegales más altas son las cuotas a pagar. Este es uno de los negocios más socorridos en los últimos anos para los funcionarios de migración, además de otros ligados a evitar el paso de ilegales y al resguardo de la seguridad en esta región de la Frontera Sur.
Solamente el narcotráfico supera en ganancias el tráfico de indocumentados, refieren las conclusiones preliminares del referido estudio. Por ello reparte jugosas dádivas a los funcionarios corruptos. Si se trata de un centroamericano, pueden percibir entre los 50 a 300 dólares (entre unos 500 a tres mil pesos), ahora que si se trata de algún africano, asiático o del medio oriente, entonces llegan a exigir entre tres mil dólares a 15 mil dólares (unos 30 mil a 150 mil pesos mexicanos).
En la actualidad, los traficantes de indocumentados con base en Chiapas, utilizan alrededor de 19 rutas para pasar a la gente con rumbo a los EU, según documentos del propio INM. Anteriormente el paso obligado era la Costa de Chiapas. Sin embargo, ahora, por la interrupción del paso del tren entre Tapachula hacia Arriaga, se está poniendo de moda la ruta por la Selva Lacandona y Tabasco.
En la región de la Frailesca se han identificado cuando menos 40 bandas de traficantes de indocumentados, todos ellos con vehículos, casas, hoteles, lanchas. Mientras en Copainalá se ha detectado a otras quince pandillas.
Raudales Malpaso operan cinco grupos que trasladan a los indocumentados a la zona de Cárdenas, en Tabasco.
En el municipio de Juárez, una banda baja a los indocumentados en la estación de ferrocarril y de allí son trasladados en vehículos de tres toneladas a San Miguel, Tabasco. Los indocumentados son hospedados en los ranchos vecinos a la vía del ferrocarril. Otro punto clave para el tráfico de indocumentados es Playas de Catazajá: la ruta principal es la carretera federal desde Tenosique, Tabasco.
Palenque es el centro del tráfico de gente en toda esta zona gracias a su infraestructura, especialmente hoteles y restaurantes y el movimiento de turistas.
Ante esa realidad, el INM tiene en esta entidad dos delegaciones, una en Ciudad Hidalgo y otra aquí en la capital chiapaneca; además, cuenta con 9 subdelegaciones, ubicadas en Palenque, Comitán, San Cristóbal de las Casas, Frontera Comalapa; El Manguito (entre Tuxtla Chico y Tapachula); Talismán, Unión Juárez, Arriaga y Echegaray, en Pijijiapan.
El incremento de las riquezas en algunas zonas de Chiapas, es directamente proporcional al flujo de ilegales. En otras, al flujo de chiapanecos en los Estados Unidos, dice lacónico Sergio Aguayo.
El poder del dinero es capaz de corromper los más altos niveles, senala Carrasco Bretón. Ello pone en peligro la seguridad nacional. No hay que entender que el resguardo de la seguridad será un sinónimo de persecución. En la Frontera Sur hace falta mayor presencia de la federación, enfatiza.
Mientras se debilita la seguridad nacional, concluye, las bandas de traficantes de personas, siguen acumulando ilícitos y millones de dólares.
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