A 15 días del feminicidio de la doctora Daniela Toledo Ocampo (de 22 años de edad), familiares, amigos y conocidos montaron un altar en la plaza central de Altamirano, municipio de donde era originaria, para pedir que el feminicida sea detenido y presentado ante las autoridades.
En la presidencia municipal de Altamirano, la sociedad civil montó un altar donde colocaron cartulinas con las siguientes leyendas: “Castigo al feminicidio de la doctora Daniela Toledo”; “No estamos todas; nos faltas tú, Dani. Ni una muerta más”; “Quien ama no mata, no humilla ni maltrata”; “Justicia para Daniela”.
En el centro del altar fue instalada una foto de la médica interna de pregrado (MIP) del Hospital de la Mujer, de San Cristóbal de Las Casas, donde también se lee: “Ni una más, ni una menos”.
El 17 de diciembre, el cuerpo de Toledo Ocampo fue hallado en el cuarto donde rentaba, y de acuerdo a los testigos, la joven había sido estrangulada por el feminicida que aún sigue libre.
Toledo Ocampo era egresada de la Universidad Salazar, de la Generación XXXV, y había cursado la carrera entre julio del 2017 a mayo del 2021.
La Fiscalía de Chiapas dio a conocer que se había integrado una carpeta de investigación por el delito de feminicidio y el Ministerio Público estaba tras las pistas del feminicida.
Pobladores aseguraron que el presunto feminicida es también originario de Altamirano.












