Según lo revelado por un análisis comparativo entre los años 2015 y 2016 en el periodo entre junio y julio, ha habido una merma de 36 por ciento en las visitas a las zonas arqueológicas del estado, cuyas causas son atribuibles a conflictos sociales actuales, informó en entrevista Héctor Álvarez Santiago, delegado en Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En el Instituto Nacional de Antropología e Historia consideran evidente que la baja en el número de visitantes tiene se relaciona con los fenómenos sociales que se viven al interior del estado: los bloqueos carreteros, el peligro que enfrentan los visitantes al trasladarse de un lugar a otro y los cobros por ingresar a las comunidades.
Bloqueos impiden acceso a zonas arqueológicas
Respecto a los bloqueos carreteros, Héctor Álvarez Santiago puntualizó que “estos movimientos sociales que han afectado otros sectores económicos en el estado, también han perjudicado el sector cultural”.
En todas las zonas arqueológicas hay una baja significativa, pero se hace más notorio en Palenque, Toniná, Yaxchilán y Bonampak curiosamente las zonas arqueológicas de la región Selva, aquellas cuyo paso se ha visto entorpecido por los bloqueos.
Desciende afluencia 36 por ciento
Este año, si bien no esperaban un incremento exorbitante en las visitas, derivado de los conflictos sociales que se viven al interior de la entidad, la delegación INAH Chiapas no contemplaba que su descenso fuera tan marcado.
Esperaban que la afluencia fuera de 70 mil visitantes pero se redujo a 42 mil 760, 36 por ciento menos del año anterior cuando registraron 66 mil 719 visitas. Las zonas arqueológicas que no han sufrido demasiadas bajas son aquellas con más fácil acceso: Izapa e Iglesia Vieja, que se encuentran en el sur del estado.
Conflicto en Yaxchilán: cobros y tomas de taquillas
La situación se agrava porque aparte de los bloqueos carreteros están los cobros por acceso a las comunidades que son antesala de las zonas arqueológicas y la toma de taquillas, acciones perpetuadas por choles y lacandones.
Desde que la taquilla de Yaxchilán fue tomada por los choles, el INAH Chiapas dejó de cobrar el acceso porque resultaría muy costoso para los visitantes: la comunidad chol cobra 25 pesos en el crucero de San Javier, después el ingreso a Frontera Corozal, ahí los turistas pagan una embarcación que los lleva a la zona arqueológica y ya en Yachilán, los choles que usurpan la taquilla, piden 55 pesos por entrar.
Al tomar las taquillas de las zonas arqueológicas éstas se ven afectadas porque el ingreso es para el mantenimiento de las mismas, y al ser usurpadas por la comunidad ese dinero queda en la localidad y a las asociaciones civiles, se afecta el turismo, la economía local y el desarrollo cultural del estado.
Conflicto en Bonampak: cobros e interrupción de investigación
Similar situación se da en Bomapak, donde además de pagar 75 pesos del boleto del INAH, los turistas tienen que pagar a los lacandones que les cobran 25 pesos por ingresar a la comunidad de Lacanjá.
Ahí también se vio afectada la investigación cuando los lacandones impidieron el acceso a Alejandro Tovalín que se encuentra a cargo del Proyecto Bonampak, razón por la cual en 2013 el proyecto fue cancelado.
Los lancandones exigían que cada uno de los investigadores se reportara y diera cuenta de las actividades que realizaban, siendo un exceso que debe ser controlado por las autoridades estatales correspondientes, ya que es una zona de jurisdicción federal.
Han intentado acercamientos con las comunidades indígenas porque el INAH no se opone a que se beneficien con su legado -de la manera adecuada y según la normativa- pero no han accedido.












