Los padres de familia de la Escuela Secundaria Federal núm. 1 de Tapachula y su alumnado señalan que el tema de las intoxicaciones sigue siendo un misterio. El hecho de que la institución permanezca cerrada no ayuda a tener confianza en que el problema se va a solucionar, puesto que hay testimonios encontrados, mientras que varios alumnos señalan situaciones irregulares por la ingesta de alimentos posiblemente contaminados. Otra versión es que de alguna alcantarilla, quizás en los baños, hay emisión de gases y vapores tóxicos que podrían seguir afectando la salud de los alumnos.
Y es que en el recuento de los estudiantes intoxicados en Tapachula el pasado 23 de septiembre, las cifras señalan que un promedio de 52 alumnos de la Federal núm. 1 fueron atendidos en hospitales y clínicas particulares. Posteriormente, en una escuela de la zona baja de Tapachula, en la colonia Feliciano Renauld, fueron tres estudiantes de secundaria quienes tuvieron que ser atendidas en el hospital regional, y una vez más, de la Federal núm. 1 resultaron otros 18 menores intoxicados. A estos se sumaron los de Bochil y Tuxtla Gutiérrez.
Actualmente, en la Federal núm. 1, a 24 días de la primera intoxicación masiva, los padres de familia no tienen respuestas oficiales y las puertas de la escuela permanecen cerradas, lo que genera incertidumbre no solo por el aprovechamiento educativo sino por la seguridad.
Según versiones recabadas de los alumnos afectados, estos señalan sentir temor, angustia y desconfianza por los incidentes ocurridos en su escuela, quieren regresar a clases, mas no tienen confianza, aunque sí han recibido muchos consejos, instrucciones y medidas preventivas, pero aún no saben qué va a pasar porque desconocen el origen del problema.
“Recuerdo aquella tarde, una compañera y amiga mía en el receso me dijo que compráramos unas empanadas y paletas. Aparentemente no hubo nada extraño más que al momento de comer la paleta, ambos sentimos que cambiaba de sabor, algo raro, pero no se le dio mayor importancia”, afirmó Octavio “N”. Transcurridos cinco minutos el alumno señaló que comenzó a sentirse mal, con náuseas y luego recuerda que su cuerpo se desvaneció, hasta que se despertó cuando ya sus familiares lo tenían con atención médica.
Los demás testimonios no son diferentes, la constante es que la intoxicación ocurrió durante el receso tras consumir alimentos. Acusan que la mayoría de los intoxicados compraron en el interior de la escuela.
Sin embargo, a la fecha aún no hay una mejor respuesta que la oficial, de que se trató de una intoxicación por inhalación de humo de una sustancia desconocida, junto a que los análisis clínicos revelan que no se trató de las drogas específicas.












