Por conflicto, niegan educación a 20 infantes

Las madres insistieron en que lo único que quieren es que se les brinde la educación a sus hijos. Jofiel Domínguez / CP
Las madres insistieron en que lo único que quieren es que se les brinde la educación a sus hijos. Jofiel Domínguez / CP

A raíz de un conflicto agrario iniciado en 2016, cuando el ayuntamiento de Chamula realizó una carretera sin realizar el proceso expropiatorio necesario, actualmente el Comité de Educación del municipio ha obstaculizado el derecho a la educación de 20 infantes de la comunidad de Milpoleta, cuyas familias se encuentran en el grupo disputante. 

Antecedentes

En entrevista para Cuarto Poder, parte de las madres afectadas relataron que en 2016 promovieron un amparo indirecto con el número 441, el cual les fue otorgado.

Sin embargo, en desacato, el ayuntamiento de Chamula continuó la construcción de la vía, afectando a diferentes parcelas. En ese momento, las opciones de solución fueron la destrucción de la carretera o el pago de los daños según un avalúo previo.

Fue a finales del año pasado que, con el cambio del Poder Judicial, se le volvió a dar seguimiento al caso, exigiéndole al Ayuntamiento de San Juan Chamula una solución, por lo que la dependencia volvió a tomar represalias contra los quejosos, utilizando al Comité de Educación. 

Sin respuesta

Las afectadas señalaron que desde finales del ciclo escolar pasado existían rumores sobre la prohibición que las autoridades impondrían para que sus hijos se inscribieran a clases. Por lo mismo enviaron oficios a la Secretaría de Educación (SE) sin que hasta el momento tengan respuesta. 

Fue el pasado lunes cuando el Comité de Educación de Chamula se instaló en los portones de las escuelas Rufino Tamayo, preescolar, y Francisco Madero, primaria, excluyendo a cinco infantes del primer nivel y 15 del segundo. 

A las madres les condicionaron la inscripción de sus hijos con el pago de ocho mil pesos por cada estudiante, una cantidad elevada para los habitantes de Milpoleta. 

Las madres insistieron en que lo único que quieren es que se les brinde la educación a sus hijos, así como todo el apoyo necesario. Consideraron injusto que se les expulse de una escuela que ellas mismas, junto a sus padres, edificaron.