Hablar de hambre dentro del marco de una emergencia como la que pasa por el SARS-CoV-2, obliga a las autoridades a seguir empujando el esfuerzo sanitario y a mirar las consecuencias que el coronavirus trae a la población.
El desempleo y la carencia alimentaria en los sectores más pobres son las consecuencias que el virus está ocasionando en Chiapas.
En este sentido, habitantes de la colonia La Candelaria, en el municipio de Berriozábal, han venido denunciando desde hace varias semanas que las autoridades municipales habían prometido entregar despensas mensuales a su comunidad, sin que hasta el momento se haya cumplido.
Sin apoyo
La señora Lucía Gómez Encino, con dificultades a sus 59 años de edad, relató que es de bajos recursos y en estos momentos se encuentra sin empleo y sin familiares que puedan apoyarla, ya que debido a la contingencia sanitaria no puede salir de su hogar.
Razón por la que hizo un llamado para que la ayuden con alimentos básicos como frijol, arroz, aceite, entre otros.
La pesadumbre de su rostro deja entrever el sentimiento de pena e inquietud que le provoca el saber que pertenece al sector más vulnerable con alto riesgo de morir de hambre, al no salir de su casa para evitar contraer el Covid-19 y al ver que ningún nivel de gobierno escucha su petición.
Es importante mencionar que este es un caso que se replica en estos momentos de contingencia sanitaria en miles de hogares de ingresos escasos, por lo que es necesario aplicar un programa alimentario que abastezca las necesidades de la gente comprendida dentro del sector vulnerable.











