La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), clausuró dos empresas de comercialización y distribución, así como un expendio de pollos en el mercado San Juan, de Tapachula, al verificar que estaban otorgando el producto a un precio elevado y no cumplir con las normas de pesaje.
Supervisores de la dependencia, realizaron una supervisión a una empresa encargada de la distribución y comercialización, de pollo en pie y procesado; a diferentes granjas y centros de autoservicio, determinando que violentaban la Ley Federal de Protección al Consumidor, por la alteración de precios.
De esa manera, se dijo, afectaban directa e indirectamente la economía familiar, inmovilizando los instrumentos de medición, al encontrarse fuera de la tolerancia permitida.
Asimismo, fueron clausuradas dos pollerías, en virtud a que no exhibían el costo del producto, no entregaban nota o algún comprobante de venta o factura.
Las suspensiones se dan por un plazo de 30 días, aunque se analizan las sanciones, que podrían ir de los 50 mil a 100 mil pesos a las comercializadoras, así como de 7 a 30 mil pesos a los negocios de venta, ubicados en los mercados públicos.











