Miguel Ángel García Villafuerte, coordinador Regional de Proyecto del Museo de Paleontología “Eliseo Palacios” y experto en especies arácnidos, expresó que durante esta temporada de lluvias es más usual ver a tarántulas cerca de las casas, sin embargo, su presencia y contacto no es agresivo, ni contienen veneno letal para el ser humano.
García Villafuerte comentó que en días recientes finalizó el listado de especies de arácnidos que se encuentran en el estado, siendo 533. No obstante, indicó que sólo son la araña violinista y la viuda negra, las únicas de importancia médica.
Además, enfatizó que existe una estigmatización por las arañas quienes han visto disminuida su población debido a que la ciudadanía les teme, pese a que la mayoría resultan ser inofensivas.
Asimismo, García Villafuerte dio a conocer el hallazgo de una nueva especie, con tres ejemplares machos y dos hembras, descubierta en 2017 durante una exploración en Ocozocoautla.
Después del reconocimiento taxonómico, García Villafuerte dio cuenta que este era un nuevo registro para México. De nombre filistatoides insignis (Filistatidae), esta especie es sinatrópica, es decir, especie que se adapta a ambiente urbanos.
El investigador mencionó que pese a tener el registro de especies más grande de México, esta de seguro podría duplicarse, sin embargo, existe una falta de personas interesadas en el estudio de las arañas.
Además, dijo que existe un temor infundado contra las arañas, quienes son de suma importancia ya que pueden controlar plagas nocivas para los humanos.
“En 1998, un doctor de República Dominicana, documentó que una especie de araña; que también se encuentra en Chiapas, ayudaba a controlar el dengue”, comentó.
García Villafuerte dijo que las arañas combaten plagas como las cucarachas y moscas, quienes son transmisoras de enfermedades, por lo que es mejor verlas como aliadas.
Es también este desconocimiento junto al avance de la mancha urbana lo que ha hecho que la población de las especies se vea disminuida.
“A estos animales solo les queda adaptarse o perecer, si estos organismos se están adaptando a los microambientes urbanos, es debido a su instinto de supervivencia (…) Muchas piensan que son agresivas y letales, pero solo dos lo son”, narró.
Estas son, la viuda negra o casanpulga (latrodectus mactans) es una de las especies venenosas más famosas del mundo y la cual mantiene una presencia importante en toda la geografía chiapaneca.
La especie es tejedora, vive en lugares húmedos y oscuros, por lo regular sótanos o galeras, además de sitios donde se lleva una limpieza cotidiana. Su mordedura actúa dentro del sistema nervioso, cuyo veneno es 15 veces más tóxico que el de la serpiente de cascabel.
Por otra parte, se encuentra la araña violín o violinista (loxosceles laeta), especie más agresiva que no construye redes y se dedica a cazar de forma solitaria. Su veneno actúa de forma dérmica, 15 veces más tóxico que una cobra y 10 veces más que una quemadura con ácido sulfúrico, daña directamente al hígado y vías biliares.












