Una cría de lechuza de campanario, que fue abandona al interior de una caja de cartón en una calle de esta ciudad, murió por el maltrato al que fue sometida, pese a los esfuerzos de la Asociación Protectora de Animales de la Frailesca (APAF).
Integrantes de la APAF, organización sin fines de lucro que fue conformada en el 2014 para promover principalmente la adopción de perros y gatos, lograron alimentar a la especie, considerada en peligro de extinción.
Sin embargo, la lechuza, que tenía una pata quebrada y fue abandonada en la 14ª Poniente esquina 2ª Sur, el pasado sábado 29 de diciembre, aparentemente por dos jóvenes que la sacaron de su hábitat natural, se encontraba en estado crítico.
El martes por la noche, murió. La APAF pretendía liberarla en caso de lograr su recuperación.
Como se recordará, a causa de su apariencia muchas personas se atemorizaron al percatarse de su presencia. Elementos de Protección Civil la recogieron de la vía pública y horas después la entregó con la APAF.
Con la esperanza de que pudiera recuperarse, la lechuza iba a ser trasladada a Tuxtla Gutiérrez por dicha asociación protectora de animales para que un experto se encargara de su atención, pero ya no fue posible.











