Como reflejo de la división que prevalece en el municipio, desde hace diez meses, por primera vez en Chenalhó habrá este año dos carnavales, con sus respectivos grupos de paxiones y animadores.
Como marca la tradición, el carnaval que cada año se realiza en la comunidad de Yabteclum –bastión de la alcaldesa Rosa Pérez Pérez- se celebró una semana antes de la fiesta central que se tiene lugar en la cabecera.
En cambio, el carnaval central, que tiene lugar en la cabecera, se efectuará este domingo, ya que las actividades iniciaron este viernes.
Según pobladores de Chenalhó, por primera vez, este año las autoridades municipales que despachan en el palacio no encabezaron la festividad en Yabteclum ni fueron llevadas de la cabecera a esa localidad las banderas (blanca, roja y amarilla) que representan la energía y el calor del sol.
El conflicto interno que desde hace diez meses ha provocado que en Chenalhó haya dos autoridades municipales –Rosa Pérez Pérez y Miguel Álvarez Sántiz- ocasionó que por primera vez este año no se hayan hecho los preparativos para la celebración del carnaval como marca la costumbre, pues fueron desplazados los portadores culturales que generacionalmente han recibido en encargo.
El conflicto político provocó que una vez concluida la fiesta del carnaval del año pasado, los animadores fueran a ver a Rosa Pérez para decirle que se retiraban y que nombrara a sus sucesores, lo que generó un vacío, que impidió que no se respetara la tradición de que los cuatro paxiones de la cabecera y los dos de Yabteclum acudieran a la visita obligada a la colonia La Libertad durante la fiesta de San Pedro Mártir (en abril). Tampoco se hizo la ceremonia de apertura de cargos en junio.
Ya en enero de este año, durante la fiesta de San Sebastián, debió de realizarse el acto de apertura de las festividades del carnaval y no se hizo, además de que el alférez designado no asistió, con lo que se perdió un elemento cultural.
Esto molestó, principalmente, a los pobladores de la cabecera y ahí surgió la siguiente expresión de algunos de ellos: “No queremos que se pierda nuestra cultura; no una mujer hará que se pierda”.
En seguida nombraron a los paxiones, a los tocadores de olla, a los danzantes, a los tamboreros, al trompetero y otros animadores. La división provocó que con el grupo de la cabecera, identificado con Álvarez Sántiz, se quedaran los llamados negros, el pitero, el cornetero y los tamboreros que han heredado la tradición de sus abuelos. A Yabteclum se fueron con el grupo de Rosa Pérez los tocadores de olla, de cuerdas y algunos danzantes.
El carnaval de Yabteclum se llevó a cabo la semana pasada, y el de la cabecera tendrá su día central este domingo, cuando los pobladores monten a cabo y le arranquen el pescuezo a los jolotes colocados en lazos.
Los pobladores consultados dijeron que “afortunadamente no se rompió la tradición de realizar el carnaval en la cabecera, aunque estuvo en riesgo de llevarse a cabo por la falta de nombramientos de los paxiones y animadores y de recursos económicos”.












