Posible fraude en programas sociales

Posible fraude en programas sociales

Decenas de personas de diferentes comunidades y colonias de Tapachula, com también de municipios cercanos, acudieron a la convocatoria de una supuesta asociación que a través de redes sociales promocionaba la presunta inscripción a programas sociales, sin embargo, de esta convocatoria se desligó la Delegación de la Secretaría de Bienestar del Gobierno Federal, encargada de esos beneficios, por lo que la convocatoria podría tratarse de un fraude ligado a un partido político a punto de perder el registro.

Los asistentes a esta supuesta convocatoria de inscripción a programas sociales, en su mayoría mujeres, al ser entrevistadas dijeron que tuvieron conocimiento por información difundida en Facebook, pero ignoraban quién o quiénes la habían emitido; otras más se enteraron por testimonios de familiares y amigos.

El lugar de la cita para estas personas fue una casa ubicada en la calle adyacente a la iglesia de la Villita de Guadalupe, al oriente de la ciudad. En el lugar, por una rotulación se pudo notar que fue anteriormente una casa de campaña de una candidata a la diputación local por el Partido Popular Chiapaneco (PPCH).

En la fachada del lugar no había ninguna razón social o logotipos de instituciones, y en la puerta sólo estaban las indicaciones de los requisitos para las personas que aspiraban a un programa social como un apoyo económico denominado “60 y más”, “Crédito a la Palabra”, “Becas Escolares”, “Apoyo a Madres Solteras” y “Ayuda Económica para Personas con Discapacidad”.

Entre los documentos a presentar estaba la copia de la credencial del INE, fotografías tamaño infantil, comprobante de domicilio y la cantidad de cinco pesos para el supuesto papeleo.

Las personas que atendían la entrada a esta casa no portaban ningún tipo de identificación o uniformes, y una vez que vieron la presencia de este medio de comunicación, apresuradamente cerraron la puerta.

A su vez, al intentar realizar una entrevista para saber quién estaba detrás de estas supuestas inscripciones a programas sociales, no quisieron dar la cara.

Debido a la actitud y reacción de estas personas, los asistentes estaban atónitos porque nunca supieron a quiénes entregaron sus documentos personales, al grado de que algunos pidieron una explicación pero les fue negada.

A María Luisa Calderón Gordillo le avisó un amigo de su hija, por lo que una vez que entregó su documentación se arrepintió, porque se dio cuenta que no había certeza de que se tratara de programas sociales de gobierno.