Posponen audiencia por asesinato del activista Simón Pedro

Posponen audiencia por asesinato del activista Simón Pedro

La cancelación de la audiencia por el asesinato de Simón Pedro Pérez López se debe a que no se realizó el traslado del acusado del penal del Amate, en Cintalapa, a Pichucalco, pese a que estaba programada desde diciembre; ahora la nueva fecha es el 3 y 4 de marzo.

De acuerdo a Jorge Gómez, abogado del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), dijo que “como no está el acusado no se puede llevar a cabo la audiencia, lo más básico no sucedió y la fecha ya estaba programada y no previeron esa situación”.

Para el Frayba, el Poder Judicial de Chiapas no garantizó la presencia del acusado, mientras la sociedad civil Las Abejas de Acteal exigió respeto y advirtió que seguirán adelante en la búsqueda de justicia para quien, en su momento, ocupara el cargo de presidente de la mesa directiva.

“Es un desgaste para la familia, para los testigos, para los peritos, para el proceso y eso impacta en el interés de las personas de acudir a un juicio porque los familiares vienen desde lejos”, explicó Gómez.

Pichucalco, donde se realiza el juicio, se encuentra a seis horas de Nueva Israelita, Simojovel, donde vive la familia de Simón Pedro. El traslado implica tiempo y costo económico por la alimentación y el transporte.

“Puede tener un impacto en que, en algún momento, las personas ya no se quieran presentar en el juicio, y si no se presentan, pues llevaría las consecuencias de que no hay pruebas para condenar al acusado”, explicó el asesor jurídico.

La familia

En entrevista con Juan Pérez Gómez, padre de Simón Pedro, dijo que siente preocupación por el actuar de las autoridades, “nos toman como objeto, como si no fuéramos seres humanos, como si no servimos”.

Durante año y medio se han emitido comunicados, informes y todo tipo de documentación para dar a conocer las labores en los derechos humanos de Simón Pedro, activismo que heredó precisamente de Juan, su padre.

“Para mí que la autoridad se hace sorda, se tapa el oído. No se vale lo que están haciendo porque desde el 16 de diciembre nos mandaron a avisar que se canceló, pero el 7 de febrero no nos avisaron y llegamos todos, hasta los nueve testigos”.

Juan dijo sentirse con el corazón herido, “me siento enojado, mi familia no está conforme”. Agregó que aunque la autoridad parece que apoya a los criminales, no se darán por vencidos en la búsqueda de la justicia.