Productores de maíz de Hidalgo y Sinaloa se reunieron con productores chiapanecos para compartir experiencias, ya que han adoptado prácticas agroecológicas como es el uso de microorganismos, lixiviados de lombricomposta, control biológico y otros, y con las que han logrado reducir o incluso eliminar la utilización de agroquímicos e incrementar rendimientos.
Bajo la organización del Instituto Nacional de Investigación Forestal, Agrícola y Pecuaria (Inifap) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentario (Senasica), se realizó el Primer Foro Estatal “Recuperando el potencial productivo del maíz”.
Desde las instalaciones del Centro Experimental Ocozocoautla del Inifap, Julio César Díaz Somoza fue el primer productor oriundo de Vilaflores, quien presentó los avances de prácticas agroecológicas acompañas de la participación de becarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro.”
Díaz Somoza comentó que el esquema implicó realizar un diagnóstico del suelo (que mide PH, humedad, conductividad eléctrica, grado de compactación, potencial de óxido-reducción y disponibilidad de micronutrientes en el suelo, entre otros) y, con base en eso, se aplicó microbiología; composta con estiércol, paja y minerales de piedras locales, así como lombrices y lixiviados de esa composta.
“La tierra en mi zona es pedregosa. Con mis equipos y el diagnóstico, tomamos la decisión de sembrar maíz. En meses, nuestro rendimiento, que era de 1.8 toneladas por hectárea, subió a siete toneladas”, dijo Díaz Somoza.
Los productores que compartieron experiencias destacaron el intercambio de conocimiento campesino con el conocimiento científico proporcionado por científicos asesores del programa “Producción para el Bienestar”, como Juan José Valdespino y Édgar Quero.
Destacaron además fórmulas insertas en este programa, como es la “Escuela de campo”, que permite la realización de cursos y sesiones donde interactúan productores con técnicos para resolver problemas propios de los predios y compartir experiencias exitosas en campo.
El productor de la región de El Évora, en el centro-norte de Sinaloa, Juan José Angulo, habló sobre el trabajo de un grupo de productores con el Manejo Integral de Cultivos Inducidos (MICI), iniciado el año pasado con mil 300 hectáreas y que ahora suman siete mil.
“Con el uso de microorganismos, insectos benéficos y lixiviados, nuestros logros han crecido y esperamos que en el futuro prospere esta tecnología, que viene a recomponer el medio ambiente, los suelos, la vegetación y problemas fitosanitarios. En un futuro, la agricultura sustentable es la que nos va a posibilitar desarrollarnos. Incrementamos nuestra producción: teníamos un rendimiento de 10 a 10.5 toneladas de maíz por hectárea y hemos dado un brinco de 2 a 2.5 toneladas más”, refirió.
El foro contó con un panel en el que directivos de la Subsecretaría de Autosuficiencia Alimentaria detallaron el programa “Producción para el Bienestar”, que trabaja en busca de la autosuficiencia alimentaria y que en 2019 atendió a más de 2.1 millones de productores con apoyos directos.
Este año 2020, dijeron, el programa cuenta con un presupuesto de 11 mil millones de pesos e involucra las estrategias de Acompañamiento Técnico para inducir a los productores a transitar hacia prácticas sustentables y de garantías financieras para que los apoyos se multipliquen y potencien el fomento productivo.












