Un estudio realizado y presentado por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) destaca la importancia de buenas prácticas poscosecha en cultivos básicos como el maíz, esto para evitar la exposición de las personas a micotoxinas que pueden perjudicar su salud.
Destacan que estrategias bien planeadas, previas y posteriores a la cosecha pueden ayudar a mitigar la contaminación de los granos, por lo que brindan estas para un adecuado almacenamiento diversas alternativas.
En el estudio refieren que se ha encontrado que el maíz cultivado en México y Centroamérica presenta niveles de micotoxinas hasta 380 veces más altos que los máximos establecidos.
En México, refiere el estudio, el maíz está contaminado principalmente por micotoxinas pertenecientes a los grupos de aflatoxinas y fumonisinas, producidos por los hongos Aspergillus y Fusarium, respectivamente, las cuales son motivo de preocupación.
Enfatizó la importancia de buenas prácticas poscosecha, tales como el secado óptimo, la clasificación de granos (un aspecto que tiene el potencial de reducir los niveles de aflatoxinas y fumonisinas en un 40-95 %) y el uso de agentes acondicionadores.
Asimismo, gestión de la calidad de los granos, tecnologías de almacenamiento hermético y la optimización de las condiciones de almacenamiento. Consideran que se debe “difundir tecnologías como la nixtamalización, prácticas simples como la limpieza de granos como parte de una salud pública integral”.
En el sistema poscosecha de los productores de pequeña escala es frecuente que el grano salga desde el campo con infestaciones de plagas o también con residuos de cosecha como pedazos de olote, tamo, hojas y tallos, material extraño como semilla silvestre, otras plantas, tierra, piedras, o que los granos salgan quebrados.
Señalan que se debe almacenar el grano de mayor calidad en las mejores condiciones, en contenedores o lugares que garanticen que el grano o semilla se mantendrá lejos de plagas, tales como costales, cestos, tambos, almacenes, tapancos o bodegas, también podrían ser recipientes como silos y tambos herméticos.
Unos dos mil 801 productores de Chiapas, Campeche y Oaxaca han sido capacitados por técnicos e investigadores del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo para que conserven sus cosechas de una forma segura y accesible, debido a que la plaga de almacén puede terminar hasta con un 40 por ciento de los granos.












