"A pesar de las objeciones que se han presentado en el ámbito académico y de opinión periodística, todo indica que la sucesión presidencial se sigue acelerando y puede desbocarse. Los partidos políticos muestran una actividad creciente en ese sentido, y aun el Presidente y su círculo más próximo manifiestan su interés en el tema.Lo anterior no tendría nada de malo si se tratara del enfrentamiento ideológico y el debate siempre sano entre los políticos y los partidos de las más diversas tendencias. Sin embargo, no parece ser éste el caso.
El adelanto de las inquietudes futurísticas tiene como origen el desencanto general ante la falta de logros del actual gobierno y la urgencia que ven muchos políticos, incluyendo a los del PAN, por dar vuelta a la hoja y determinar qué camino va a seguir el país para salir de una situación que no satisface a sectores crecientes de la opinión pública.
Un gobierno que sí cumple sus objetivos y compromisos, que no subestima a sus gobernados y que abre camino con nuevos proyectos de gran promesa no ocasiona ese desencanto. Cuando ello ocurre, los ciudadanos desearían que no terminara ese régimen y hasta surgen voces que proponen la reelección. Pero ello no sucede en el momento presente, cuando prácticamente todos los actores políticos se están dedicando cada vez con mayor energía a buscar acomodo ante lo que vaya a ocurrir en 2006.En el seno del PRI toma fuerza una discusión cada vez más enfática sobre la necesidad de que Roberto Madrazo Pintado, como aspirante puntero a la nominación para la candidatura presidencial, deje pronto su puesto como presidente del CEN del partido.
Francisco Labastida Ochoa, ex candidato perdedor en 2000, critica la forma en que Madrazo conduce la institución y pide que la consulta sobre quién será el candidato se adelante. Recalca que a causa del retraso actual el PRI va por el mismo camino o peor que en 2000.
Al interior del PAN, al tiempo que el número de aspirantes a la candidatura aumenta cada mes, la jerarquía del partido expresa su oposición a que las afiliaciones sean promovidas por los precandidatos, ya que intuye que de esta manera estarían ingresando al PAN sólo sufragantes de última hora en favor de determinado precandidato, marginando de ese modo a los miembros históricos del blanquiazul. Su oposición se debe a que ya han visto antes cómo los recién llegados arrebatan la candidatura grande a los de más larga trayectoria.
La efervescencia también afecta al PRD, en el que Andrés Manuel López Obrador, jefe de Gobierno del DF y primer aspirante a la nominación presidencial, lleva adelante una labor político-electoral, dando a conocer su ""proyecto alternativo de nación"".Esto lo realiza en una serie de presentaciones que muestran todas las características de una precampana abierta, algo que intenta contrarrestar Cuauhtémoc Cárdenas con una creciente presencia en los medios electrónicos y en la prensa escrita.
Todo ello mueve a reflexionar sobre los aspectos legales, éticos y, sobre todo, de validez democrática de lo que ocurre. Al no existir ninguna normatividad en esta etapa, surgen irregularidades patentes como es el uso de recursos públicos de funcionarios aspirantes, el olvido de sus tareas como servidores públicos y el gasto descontrolado que se lleva a cabo y que a la larga tendrá una repercusión electoral. Todo esto no lo cubre nuestra legislación, pero debería ser asumido desde una visión de mayor ética que guiase a los políticos mexicanos. (El Universal)
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