El precio del pollo “está volando por las nubes”, señalan amas de casa que ven como cada día que acuden a los mercados o supermercados este producto sigue aumentando, y no solo eso, a la par va el precio del cono de huevo, la carne y una gran cantidad de productos sin que autoridad alguna tome medidas para tratar de evitar la carestía.
En los hogares de esta región el pollo es uno de los alimentos más consumidos por las familias. En la actualidad, en los mercados de Tapachula de “La Estación”, “San Juan”, “Tianguis Tapachula” y “Sebastián Escobar”, un pollo de buen tamaño se comercializa en promedio a 210 pesos, y una pechuga hasta en 130 o 140 pesos la pieza.
Hasta hace poco menos de un año, el pollo aún podía encontrarse relativamente barato. De acuerdo con los comercializadores, estos señalan que no hay escasez, pero sí carestía del producto cuyo precio se ha disparado en detrimento de la economía de las familias, lo que implica además una baja en las ventas, señalaron.
Andrea Ortiz Larousse, ama de casa y madre de tres hijos -uno adolescente y dos en edad de escuela primaria-, señala que el gasto que recibe de su pareja se “pulveriza” en una ida al mercado, pues el dinero ya no alcanza para lo que se compraba antes, y señala que se ha reducido la cantidad de alimentos que se compraba y con ello también las porciones, “casi nos están obligando a ponernos a dieta”, comentó a modo de broma.
Recordó que hasta hace un año el precio del pollo entero era más accesible que la carne de res o cerdo, pero eso quedó en la historia, pues ni el pollo denominado “procesado” se encuentra más económico; “para comprar una unidad tenemos que pagar más de 200 pesos y hacer milagros para que alcance para dos días”, indicó la señora Andrea.
Refirió que en algunos supermercados se esperaba al “día de las ofertas de pollo” para comprar el tipo americano que costaba más o menos 100 o 120 pesos.











