Julio César Rincón * CP. Con la reciente Reforma Electoral, los partidos políticos y sus candidatos tendrán que enfilar sus estrategias mercadológicas hacia la prensa escrita. Y es que la radio y la televisión quedaron restringidas para difundir aparatosamente las campanas electorales.
Así, el nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) pretende reducir el costo de los comicios y hacer más equitativas las jornadas electivas.
De esta manera, queda firme la prohibición a los partidos políticos para contratar o adquirir, por sí o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión.
Los partidos políticos sólo podrán hacer uso del tiempo que les corresponde en mensajes con duración de 30 segundos, y uno y dos minutos, según las reglas específicas de cada proceso.
En lo que concierne a campanas federales, se asignarán 41 minutos diarios a los partidos políticos, en su conjunto.
Quienes violen esa disposición se harán acreedores a diversas sanciones que podrá aplicar el Instituto Federal Electoral (IFE). En el caso de los concesionarios y permisionarios, éstos pueden sufrir suspensiones en su publicidad de no acatar las reglas.
La prensa escrita fue absuelta por la Cámara de Senadores al no contemplarlo como un medio caro, por lo que se ha convertido en la alternativa de los partidos políticos para publicitarse.
Mientras tanto, para la campana pie tierra, los gallardetes, las lonas, los trípticos, los mandiles, el perifoneo y otras estrategias, serán la constante.
El impacto visual al que los electores mexicanos estaban acostumbrados ha quedado en el pasado.
Dentro de este mismo paquete se establecieron las candidaturas comunes, en las que se dio por concluidas las alianzas corporativas. Ahora cada partido político luchará por obtener su respectivo voto, vaya o no coaligado.
A la par, también se contempla la regulación de precampanas, ya que a decir del IFE, éstas afectan negativamente la equidad en un proceso democrático.











