El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que a pesar de que actualmente “los niños indígenas son evangelizados por sus padres que son creyentes, católicos o evangélicos, y las parroquias con población indígena están haciendo esfuerzos por ofrecerles una evangelización y una catequesis inculturadas, en muchos lugares no se toma en cuenta su cultura indígena y se les asimila a la cultura mestiza”.
En un comunicado también dijo que “los niños y jóvenes indígenas viven hoy la invasión de la cultura de los medios modernos de comunicación, y el celular los absorbe”, con lo que “pierden sus raíces culturales, dejan de hablar su idioma originario y están expuestos a la cultura dominante que impone modelos de conducta individualista y consumista”.
Arizmendi Esquivel dijo lo anterior, al informar que el papa Francisco, declaró este domingo en Roma, santos a tres niños indígenas de Tlaxcala, de nombres Cristóbal, Antonio y Juan, “asesinados por odio a la fe católica entre los años 1527 y 15292”.
Añadió que los tres menores “habían sido declarados beatos por el papa San Juan Pablo II, el 6 de mayo de 1990, en la Ciudad de México”, celebración en la cual participaron muchos mexicanos y algunos obispos del país.
“Estos tres niños fueron evangelizados por los misioneros franciscanos. Una vez que conocieron el Evangelio, comunicaban su fe a sus propios familiares y paisanos, invitándoles a abandonar el culto a los ídolos y adorar al Dios verdadero”, dijo.
En aquellos tiempos, abundó, “no había la actitud de diálogo interreligioso que hay en nuestros días, sino que se combatía todo lo que parecía no ser conforme a la fe católica. No se valoraba la religión de los antepasados, descubriendo en ella lo que hoy llamamos ‘Semillas del Verbo’, es decir, preparación al Evangelio, sino que todo se calificaba como idolatría. Estos niños son reconocidos como testigos valientes de la fe católica, y por ello son presentados como modelos a imitar”.
Expuso que ahora y “los niños indígenas son evangelizados por sus padres que son creyentes, católicos o evangélicos, y las parroquias con población indígena están haciendo esfuerzos por ofrecerles una evangelización y una catequesis inculturadas”, pero “en muchos lugares no se toma en cuenta su cultura indígena y se les asimila a la cultura mestiza”.












