De acuerdo con el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Guillermo Fernández Maldonado Castro, Chiapas es uno de los estados que concentra el mayor número de casos de desplazamiento forzado interno (DFI) y ataques contra personas defensoras de derechos humanos (DD. HH.).
En la Conferencia Magistral “El desplazamiento forzado en México”, en el Congreso Nacional “Pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes” realizado en Oaxaca, el Alto Comisionado —en un primer momento— realizó un esbozo sobre este fenómeno social.
Destacó que en México, los pueblos, comunidades y personas indígenas han sufrido una desigualdad histórica y estructural acrecentada por la incursión del crimen organizado, la militarización, la paramilitarización y los proyectos de desarrollo en territorios indígenas; con frecuencia se superponen a conflictos territoriales y políticos irresueltos.
“A pesar de que los pueblos y comunidades indígenas representan el 10 % de la población total de México, más del 40 por ciento de los episodios de desplazamiento registrados por la sociedad civil afectaron a estos pueblos. Los estados con mayor número de desplazados internos indígenas son Chiapas, Chihuahua, Guerrero”, destacó
Argumentó que en ejercicio de su mandato, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha documentado 11 casos de desplazamiento interno de personas, comunidades y pueblos indígenas, por diversas causas; también cuatro casos de riesgo de desplazamiento interno por la instalación de proyectos de desarrollo minero, hidroeléctrico y vial.
“De los 11 casos de desplazamiento interno registrados, la violencia intercomunitaria aparece como la causa en seis de ellos, principalmente en Oaxaca y Chiapas”, declaró, al tiempo de señalar como importante que, hoy en día, Chiapas esté dentro de las cuatro entidades que cuentan con una legislación en la materia, junto a Guerrero, Sinaloa y Zacatecas.












