Arely Domínguez * CP. La falta de calidad en la alimentación de la población infantil se vio reflejada en la última encuesta nacional aplicada por Salud Pública, la cual señala un aumento en la desnutrición en los estados del Sur Sureste donde la entidad ocupa el primer lugar en desnutrición por déficit, lo cual es preocupante.
Una muestra de esta situación es la dieta actual que lleva la niñez mexicana y que no cambia mucho en la chiapaneca. Actualmente los niños consumen tortillas, pastas, pan, galletas, grasas, carbohidratos y azúcares en exceso, lo cual se ve reflejado en la obesidad que va posiblemente a la par de la desnutrición, señaló la integrante de la Asociación Mexicana de Miembros de las Escuelas de Nutrición (AMMFEN), Vidalma del Rosario Besares Sarmiento.
Y es que cuando un niño no se alimenta a la hora adecuada, se alimenta mal o empieza a brincarse los horarios de alimentos, esto repercute en su crecimiento físico y desarrollo intelectual.
Un ejemplo simple es cuando un adulto o un niño tiene hambre, su atención se enfoca en pensar en qué va a desayunar o comer o que se le antoja, es más, muchos hasta se lo imaginan.
De no atenderse esto puede originar subdesarrollo de la capacidad intelectual, mayor propensión a enfermedades, poca energía, menor estatura y peso, hasta llegar a padecer males como la diabetes y la ceguera.
Al parecer esta situación se presenta mayormente en las instituciones educativas que se ubican en la periferia de la capital chiapaneca, lo cual se debe a que en la zona se ubican familias que en ocasiones sobreviven milagrosamente con un salario mínimo o mucho menos que eso.
La situación económica es un rubro importante para poder llevar una buena alimentación o todo lo contrario.
Información a nivel nacional recuerda que más de la mitad de los niños del medio rural mexicano están desnutridos.
Se estima que la desnutrición en comunidades no indígenas oscila entre 35 y 50 por ciento de los niños que aún no cumplen 5 años. En las zonas indígenas afecta del 70 al 80 por ciento de la población infantil. Los principales estados en donde existe desnutrición en México son: Chiapas, Oaxaca, Yucatán, Veracruz y Estado de México. Las consecuencias de la desnutrición si no son atendidas antes que el niño cumpla 5 años son irreversibles.











