Recientemente se dio a conocer que la Secretaría de Educación Pública (SEP) asumirá el control de la nómina de educación de los estados y apoya su financiamiento, “liberando a las entidades de una presión de gasto y dando certeza al pago de los suelos de maestras, maestros y personal administrativo”.
El representante de la Asamblea Estatal Democrática de la Sección 40 del Sindicato y Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), José Luis Zúñiga Basilio, comentó que esta medida ha generado incertidumbre entre el magisterio estatal en cuanto a qué pasará con los salarios, porque son diferentes a los de un maestro federal.
Manifestó que hay preocupación ante todos los logros laborales que se han conseguido y que son distintos al sistema federal, empezando por los salarios, ya que tan sólo una plaza base de un maestro de preescolar y primaria en el ámbito federal percibe menos salario que un estatal.
Ese factor genera dudas sobre cómo lo manejarán, si reducirán el sueldo a los maestros estatales para homologarlos con los federales o le aumentan a estos, o bien, manejan distintos tabuladores para no afectar el salario de ninguno; además, hay preocupación por otras prestaciones que pudieran estar en juego.
El argumento de la autoridad federal es tener un mejor control de la nómina, hacer más eficiente el gasto público, que no haya más adeudos a los maestros y mejorar los procesos administrativos; el antecedente con la creación de la Unidad del Sistema para la Carrera de los Maestros y Maestras (Usicamm), muestra que no es viable.
“Al contrario de facilitar, mejorar y hacer más rápido los procesos, resulta mucho más complicado y engorroso porque cualquier situación que tengan los maestros estatales serán remitidos a que lo solucionen a nivel nacional en la Ciudad de México”.
Zúñiga Basilio dijo que pareciera que los organismos locales de Educación se han deslindado ya de toda responsabilidad y envían a los docentes a la oficinas federales en la capital del país, y con la federalización de la nómina muy probablemente será más fácil que lo sigan haciendo.
Otro tema que preocupa al magisterio estatal es la universalización de los servicios de salud, algo que se había dicho en el discurso del gobierno y que al parecer el objetivo es desaparecer el Isstech, ya que con la homologación federal no tendría caso su existencia.












