Las iglesias mexicanas están preocupadas ante una iniciativa que impulsa un diputado federal en torno a la prohibición de hablar en los cultos u otros espacios sobre homosexualidad, “porque lo considera como discurso de odio”, dijo Josué Pérez Pardo, pastor de la iglesia cristiana Jesús es el Camino.
Destacó que la comunidad religiosa que representa siempre ha sucumbido a situaciones difíciles de persecución en todos los tiempos, por lo cual, agregó, la situación se agravó durante la pandemia, pues más que vivir entre una enfermedad se “palpó” un ataque a la fe.
Por órdenes del gobierno y por cuestiones de salud, explicó, tuvieron que cancelar los cultos y cerrar los templos, “lo que nos da una idea de lo que enfrentaremos próximamente”.
Tema legal
El también director nacional de la misma organización religiosa, que tiene más de 15 mil feligreses en Chiapas y 120 mil en todo el territorio mexicano, destacó que ya no se vivirá una “cacería” porque una persona no coopera para una fiesta patronal, sino que ahora se enfrentarán a cuestiones legales, como ya se ve en materias como el aborto o el matrimonio igualitario.
Según Pérez Pardo, ahora tratan de cuartar la libertad de hablar acerca de temas relacionados con la homosexualidad o el lesbianismo; “el pecado que ha sido una perversidad, como lo que ocurrió en Sodoma y Gomorra”.
Lo que han notado, añadió, es que este tema será rebasado, es decir, que lo más probable es que sea aprobado, “por eso le pediremos a nuestros legisladores en Chiapas que mantengan a este ser superior que dicta a nuestros corazones, siempre el camino correcto de la convivencia y de la paz con Dios y entre nosotros, los hombres”.












