La Iglesia católica se encuentra preocupada por la situación que atraviesa la región de Los Chimalapas y se mantiene comunicación con el párroco del sitio, comentó monseñor Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla.
Esta semana, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha emitido un fallo mediante el cual determina que la zona, por muchos años en disputa por los estados de Oaxaca y Chiapas, pertenece al primero de estos.
“Consideramos que esta resolución no ha tomado en cuenta la voz, los argumentos y el parecer de las comunidades involucradas”, comentó el arzobispo.
Expuso que la decisión debe considerar a los pobladores de la región y no ser fría y tajante, porque se deben tomar en cuenta al menos tres puntos importantes para el bienestar del pueblo: techo, tierra y trabajo; también dijo que en su oportunidad tuvo un diálogo con los habitantes de la comunidad Rafael Cal y Mayor, quienes han manifestado su abierta preocupación por la decisión.
Ante este tipo de decisiones se van conformando grupos que denominó de seguridad en el pueblo, a pesar de ello, aún se tiene esperanza, puesto que ha estado ayudando desde hace tiempo.
Dijo que propuso que se invirtiera en una obra social, como una escuela o un hospital, para tener un punto de referencia e iniciar una especie de intercambio pacífico entre los pueblos.
“Nos preocupa cómo algunos pobladores se han armado y han manifestado estar dispuestos a defender sus derechos a toda costa. Bien sabemos que ese no es el camino recomendable para dirimir las controversias; por eso urgimos a las autoridades correspondientes a darle una solución que tome en cuenta, desde el diálogo responsable, a las comunidades. La paz será siempre el camino”, comentó.
El líder religioso aseguró que está en contacto con personajes que le permitan a los pobladores de Rafael Cal y Mayor exponer sus opiniones ante las autoridades federales.
Comentó también que el párroco de El Triunfo de Madero, perteneciente a Cintalapa, es el enlace con los pobladores y se ha mantenido en contacto permanente con él.
Fabio Martínez reconoció que la Iglesia busca el bien común, por lo que han tratado de mediar con todos los involucrados en la decisión tomada por la SCJN.












