Preocupan abusos sexuales contra menores

Las agresiones sexuales contra niñas y adolescentes son constantes. Ramón García / CP
Las agresiones sexuales contra niñas y adolescentes son constantes. Ramón García / CP

El reciente caso de abuso sexual contra un menor de edad en el municipio de Sabanilla, difundido en redes sociales, evidenció una problemática que persiste en Chiapas y la región del Soconusco, donde se registran entre dos y cuatro casos mensuales de este tipo de violencia, de acuerdo con organizaciones civiles.

La fundadora de la organización Por la Superación de la Mujer, Elsa Simón Ortega, informó que en lo que va de 2026 han brindado acompañamiento a más de 20 casos de abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes en la región.

No obstante, advirtió que la cifra real podría ser considerablemente mayor, debido a que muchos casos no son denunciados ni llegan al sistema de salud o a las fiscalías. Agregó que tan solo en hospitales han documentado más de 200 nacimientos de madres adolescentes, sin considerar los ocurridos en clínicas privadas o comunidades.

La violencia se mantiene

Explicó que las agresiones sexuales contra niñas y adolescentes son constantes, mientras que los casos en niños se presentan con menor frecuencia; sin embargo, la violencia se mantiene sin una disminución significativa desde hace casi tres décadas.

“Desafortunadamente los casos de abuso en niños, niñas y adolescentes siempre están presentes. En los 29 años que tengo atendiendo esta problemática se siguen registrando en la región y la mayoría son perpetrados por familiares directos”, señaló.

La activista indicó que gran parte de estos hechos ocurre dentro del núcleo familiar y suele ser normalizada, lo que dificulta la denuncia, sobre todo cuando el presunto agresor es un tío, padrastro, hermano o incluso el padre.

Afectaciones

Asimismo, lamentó que muchas familias opten por guardar silencio, situación que agrava las afectaciones físicas y emocionales en las víctimas.

Al finalizar, denunció que, a diferencia del caso ocurrido en Sabanilla, que tuvo amplia difusión pública, la mayoría de las víctimas enfrenta un acceso lento a la justicia debido a la falta de personal en las fiscalías y a la saturación de los juzgados, lo que retrasa durante meses las audiencias y la emisión de sentencias.