Pese a que en todo el estado se han logrado reducir los delitos de alto impacto, en particular los feminicidios, ha sido el único crimen que ha ido al alza en todo el estado. El mes de julio cerró con 26 casos, un incremento del 53 por ciento en comparación con el mismo periodo del 2025, así lo informó el fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca.
Destacó que en la mayoría de casos existen tres causas principales que derivan en cometer dicho delito: el primero tiene que ver con el consumo de alcohol y drogas, el cual dijo siempre está presente en la mayoría de situaciones; el segundo, existe un contexto de violencia familiar que se ha prolongado por mucho tiempo y el tercero tiene que ver con la no denuncia.
Llaven Abarca aseguró que existe un alto número de violencia familiar que no se denuncia y eso propicia una escalada de agresión dentro del hogar que deriva en la privación de la vida de una mujer.
Reveló que Tapachula y Tuxtla Chico son los dos municipios del Soconusco que registran un aumento alarmante del 400 y 300 por ciento, respectivamente, en casos de feminicidio.
Ante esto, el fiscal anunció que junto a un equipo especializado estarán de manera presencial tres días a la semana en Tapachula para establecer un plan emergente que busca contener la tendencia al alza de violencia familiar, feminicidios, homicidios y delitos de tipo sexual.
Focalizar los esfuerzos en el Soconusco, dijo, se ha convertido en uno de los principales objetivos debido a que también concentra el mayor índice de homicidios dolosos, aspecto que la actual administración busca contrarrestar en este segundo eje de seguridad anunciado.
Confirma denuncias por novatadas
En otro orden de ideas, luego de que se hizo mediático el caso de un padre de familia que denunció anomalías en las novatadas de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, en Tuxtla Gutiérrez, la Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que se han acumulado 10 denuncias por parte de familias que se han quejado de los también conocidos como cursos de inducción.
Llaven Abarca explicó que del material que se tiene hasta ahora, son siete las denuncias de personas del sexo femenino y tres masculinos, todos estudiantes de la normal rural.
La primera queja se recibió el pasado 29 de julio, la cual se relacionó con los delitos de lesiones y discriminación.
A través de su mensaje de este lunes, el fiscal mencionó que en los hechos que se narran, se ponen de manifiesto supuestas prácticas abusivas en el curso de inducción.
Dentro de los elementos, con base en las denuncias, se presentó negación para consumo de agua, alimentos o medicamentos.
Se le suma la restricción en el uso de los servicios sanitarios, así como una serie de actividades físicas en momentos muy calurosos; caso contrario, algunos estudiantes no dormían las horas adecuadas.
Enfatizó que cuentan con información de quienes integran el Comité Estudiantil y se están reuniendo todos los datos, a fin de individualizar las conductas.












