Preparan “Viacrucis migrante”

El 23 de abril saldrá de Tapachula el “Viacrucis migrante” en su edición número 10, que en esta ocasión será para recordar y pedir justicia por los 40 migrantes que perdieron la vida en el reciente incendio del centro de atención del INM en Ciudad Juárez, Chihuahua.  

El director de la organización Pueblo Sin Fronteras, Irineo Mujica Arzate, consideró que más de dos mil personas de diferentes nacionalidades —que aún permanecen varadas en Tapachula— se sumarán a la actividad en el que exigirán además la renuncia del comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño Yáñez.  

Criticó que en la frontera sur mexicana exista un muro humano policíaco-militar que impide que los extranjeros que buscan llegar a los Estados Unidos puedan avanzar, al no otorgarles un pase de salida o formato que les permita continuar con su viaje por el territorio mexicano.  

Dijo que la muerte de los 40 migrantes en las instalaciones migratorias en Ciudad Juárez, no solamente afectó a estos, sino también a sus familias y otras más que permanecen en el abandono en esa ciudad fronteriza del norte del país.  

En el Parque de las Etnias, Mujica Arzate indicó que este viacrucis será diferente, ya que se enmarca en esta tragedia, “por la que “xigimos justicia al presidente Andrés Manuel López Obrador, que reparen los daños a los migrantes fallecidos y se permita el paso de quienes buscan llegar a la frontera con Estados Unidos”.  

Mencionó que para poder salir en el viacrucis solicitarán a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) medidas cautelares para evitar que sean agredidos o detenidos durante esa caravana que partirá de Tapachula el próximo 23 de abril.  

Este será el décimo año consecutivo que realizan esta actividad, pero “esta edición está llena de dolor y sangre de la comunidad migrante”.  

Por otra parte, pidió al delegado del INM en Chiapas, Carlos Alberto Santiago Hernández, frenar las redadas que se vienen realizando en contra de los migrantes que permanecen en esta región de la frontera sur, de donde no los dejan salir.