Rafael Espinosa * CP. No sólo las profecías de la cultura maya sobre el fin de mundo han traído de cabeza a muchos sino ahora también religiosos reparten volantes en los que avisan de posibles terremotos que ocurrirán en distintas partes del mundo, con fecha y hora, incluso advierten guerras entre países y altercados entre el Papa Benedicto XVI y el presidente de la primera potencia mundial, Estados Unidos.
Ayer distribuyeron medias hojas carta con leyendas apocalípticas en las cuales advierten, con fechas y horarios, probables terremotos en México, Corea del Norte, Estados Unidos, Irán, Tailandia, Pakistán, Libia, Bolivia, Cuba, Chile y Filipinas
En el caso de México presagian un movimiento telúrico a las doce del día de hoy, en el horario de verano, particularmente en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, mientras que en Corea del Norte se registrará otro el 21 de septiembre.
De acuerdo con el mensaje, a las seis de la mañana del 22 de septiembre auguran otro temblor en Miami, Florida, Estados Unidos de Norteamérica.
En Irán, del otro lado del mundo, ocurrirá -dice el documento- uno similar el 24 de septiembre; en Tailandia se espera otro al siguiente día, en tanto que en Pakistán se sentirá uno más el 27 de ese mismo mes.
El 28 en Libia, el 29 en Bolivia y el 1 de octubre en la Habana, Cuba. En los siguientes días consecutivos, en ese orden, acontecerán dos más en Chile y Filipinas, respectivamente, finaliza el cuadro de profecías.
Otras predicciones anuncian, mediante la pregunta ¿Sabía usted?, que Estados Unidos tiene planes de atacar a Irán el 7 de octubre de este año. Que después del Papa Benedicto XVI, ya sólo habrá un Papa más y entonces vendrá el fin del mundo, en el 2039, para dar paso al Reinado de Jesucristo.
Este último Papa, agrega, iniciará su reinado el 2 de abril de 2013. Que la resurrección, Dios, la tiene programada para el 2032. Que a finales de este año surgirá un altercado entre el presidente de Estados Unidos y el Papa Benedicto XVI. De esta manera termina las predicciones de los religiosos, anunciantes del fin de un mundo que está en manos de Dios.











