La presencia de humo en Tuxtla Gutiérrez por lo incendios forestales podrían complicar alergias y activar cuadros de asma, esto de acuerdo a la Secretaría de Salud de Chiapas, por lo que emitió algunas recomendaciones ante la contingencia ambiental que se suscita.
En este sentido, el encargado del Centro de Atención de Urgencias Epidemiológicas y Desastres, Alejandro Hernández Hernández, destacó que a la lista se pueden sumar padecimientos como la rinitis o bien, favorecer la presencia de enfermedades respiratorias, irritación de ojos, entre otros efectos adversos.
Señaló que las recomendaciones para prevenir riesgos a la salud son: cubrir boca y nariz, hidratarse, evitar actividades físicas al aire libre, ventilar la casa, no fumar en espacios cerrados y evitar el uso de leña dentro del hogar.
El funcionario de salud pidió extremar los cuidados en los grupos vulnerables, que son los niños menores de cinco años de edad, adultos mayores y personas con sistema inmunológico comprometido o bajo tratamiento con procesos pulmonares o cardiacos, debido a que la exposición al humo agrava el cuadro.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud; por ello, cuanto más bajos sean los niveles de contaminación del aire, mejor será la salud cardiovascular y respiratoria de la población, tanto a largo como a corto plazo.
Altas temperaturas
Asimismo, ante las altas temperaturas que se registran en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, la Secretaría de Salud Pública Municipal emitió diversas recomendaciones para protegerse de las radiaciones solares, cuyas ondas ultravioletas llegan directamente a la tierra, por lo que exponerse al sol de manera prolongada puede afectar la salud.
Por ello recomendó no exponerse al sol en las horas de mayor sensación de calor, entre las 11 de la mañana a 4 de la tarde y de ser necesario aplicarse bloqueadores solares para evitar daños en la piel. Asimismo aconsejó utilizar vestimenta clara, camisa manga larga, gorras y gafas. Otra de las recomendaciones es mantenerse hidratado, tomar más agua de lo acostumbrado, y proteger sobremanera a niños y ancianos, ya que son los más vulnerables.
Cabe destacar que los síntomas más frecuentes por la exposición prolongada a las ondas ultravioletas es resecamiento de los tejidos, enrojecimiento causado porque las células de la epidermis se dañan, provocando la dilatación de los vasos sanguíneos. De la misma manera pueden producir alteraciones en la pigmentación de la piel y en el caso más extremo, puede causar cáncer.











